Se aprovechan de las fiestas navideñas


En estos dí­as muchas personas se encuentran realizando sus compras navideñas, el tráfico se ha vuelto muy pesado, en un ambiente hostil, en lugar de encontrar paz y tranquilidad,   las cosas están de locura.  La gente se precipita a pasar, le bocina al vehí­culo de adelante si éste se  atrasa milésimas de segundo, caminar también resulta difí­cil.

Dra. Ana Cristina Morales Modenesi
crismodenesi@gmail.com

Los transeúntes tienen temor a movilizarse en las calles, temor a los asaltos, a las amenazas hacia su integridad personal.  Acercarse a la zona 1, donde existen muchas ventas callejeras resulta riesgoso incluso cuando éstas se encuentran muy cerca de la Policí­a Nacional.  Las personas deambulan hipervigilantes, tratando de observar los peligros que les  acechan, pero tremendo riesgo también,  si un asaltante encuentra a su ví­ctima sin valores deseables de robar.

Me cuentan que la gente sin valores preciados para el asaltante, recibe golpes y les tiran sus pertenencias  a la cara.  La dependiente de un local cercano a mi oficina, me comentó su fuga de sus presuntos ladrones.  Estaba en la 5ª. avenida y 14 calle de la zona 1, y  tuvo que correr como desquiciada, pero el susto le duró para muchos dí­as.  Me dice: «Si supieran que aún no tengo dinero, no nos han pagado todaví­a y ya quieren robarnos».

Se recomienda llevar vidrios arriba si se transita en vehí­culo, pero de todas maneras con mucha facilidad tocan el vidrio con la pistola y dicen: ¡Baje el vidrio!, de todas formas el asalto se consuma.  Tendrí­amos que tener todas las personas un vehí­culo blindado.

Por todas estas situaciones, la antesala a la Navidad, se ha convertido en un tormento para algunas personas.  Han aumentado los individuos con crisis de ansiedad, con agorafobia (necesidad de permanecer en sus casas y no ir a lugares conglomerados).

Hay gente que se siente realmente angustiada, desprotegida, con tristeza, en una época que se considera, por esencia,  la de la  celebración del amor.

También en estas fechas existe una mayor inclinación a sucesos de violencia intrafamiliar, el maltrato a la mujer se exacerba.  Sobre todo con la mayor oportunidad de  «compartir en familia», los convivios navideños con el frecuente uso de alcohol, son entre otros, factores exacerbantes de la Violencia Contra la Mujer.

Sabiendo todo lo anterior, no estarí­a de más hacer un plan preventivo para disminuir los ataques de los asaltantes y de los agresores familiares.  Para que Navidad sea  un mejor  perí­odo propicio,  destinado de manera real,  a la celebración del amor y a la comunión fraterna.