«El financiamiento es la clave»


La ayuda financiera de los paí­ses ricos a las naciones en desarrollo «es la clave» para desbloquear la negociación de Copenhague sobre cambio climático, pero si ésta fracasa el acuerdo podrí­a venirse abajo, explicó a la AFP el ministro mexicano de Medio Ambiente.


«El financiamiento es la principal clave para solucionar los demás problemas, pero si no se llega a un acuerdo sobre financiamiento es muy probable que se detengan con más facilidad las negociaciones», declaró Juan Elvira, cuyo paí­s ha presentado una ambiciosa propuesta denominada Fondo Verde.

Destinado a financiar medidas de reducción de emisiones y de adaptación al cambio climático en los paí­ses en desarrollo, en un primer momento el Fondo debí­a estar alimentado por contribuciones directas y obligatorias de los paí­ses desarrollados.

«La propuesta mexicana se ha combinado con otra presentada por Noruega que integra otros marcos de financiación, como la venta en subasta de créditos de carbono, y juntas han creado una mayor expectativa porque combinan fondos públicos y privados y no imponen la obligatoriedad», explica Elvira.

México es uno de los paí­ses en ví­as de desarrollo que ha asumido los objetivos voluntarios de reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero más ambiciosos, proponiendo rebajarlas al 50% en 2050 respecto al nivel de 2000.

Pero «sólo puede hacerlo con ayuda tecnológica y financiera internacional», recuerda su viceministro de Medio Ambiente, Fernando Tudela.

Siguiendo la tendencia de crecimiento actual de las emisiones mexicanas, el paí­s emitirí­a en 2050 7,8 toneladas de dióxido de carbono (tCO2) por habitante, explicó Tudela.

El objetivo del gobierno del presidente Felipe Calderón es reducir esas emisiones a 2,8 tCO2 per capita en 2050, lo que representa la mitad del nivel registrado en 2000, precisó.

Pero además de este objetivo a largo plazo condicionado a la ayuda internacional, México ha asumido recientemente otro, a medio plazo e independiente de la ayuda exterior, recordó el viceministro.

«México se ha comprometido a una reducción de 50 millones de toneladas de carbono (MtCO2) en 2012 y para 2050, el presidente Calderón anunció el objetivo de reducir las emisiones en un 30% respecto a los que se hubiese emitido si no se tomasen medidas», explicó.

Estas acciones se toman considerando que «el cambio climático tiene un elevado coste para la economí­a mexicana, que será cada vez mayor en los próximos años», precisó Luis Miguel Galingo, experto de la Universidad Nacional Autónoma de México.

«Los costos para México de participar en un acuerdo internacional son menores que los costos de los impactos» del cambio climático, precisó.

Sin embargo, a tres dí­as de su fin, la conferencia de Copenhague, que debe elaborar un nuevo y ambicioso acuerdo mundial de lucha contra el calentamiento global, estaba lejos de dar resultados.

«Se nos está acabando el tiempo», lamenta Elvira. «Mi optimismo radica en que vienen a Copenhague más de 100 lí­deres mundiales, que van a dar a esta conferencia una dimensión mucho más elevada», agrega.

Cerca de 120 jefes de Estado y de Gobierno tiene previsto llegar a la capital danesa entre el miércoles y el viernes para una reunión cumbre, hecho inédito en estas negociaciones.

La próxima conferencia de Naciones Unidas sobre el clima está prevista en México en diciembre de 2010. No obstante, Elvira precisó que si la cita danesa no da resultados consistentes, su gobierno contempla la posibilidad de adelantar la reunión varios meses.