Morgan Freeman, alumno aventajado de Nelson Mandela



Fue presidente de EE UU y Dios un par de veces. Por no contar las ocasiones en las que fue jefe. O la voz de la razón. Ahora Morgan Freeman interpreta a otra figura histórica: Nelson Mandela. La pelí­cula acaba de estrenarse en EE UU con gran éxito y ya se apunta a que el actor llenará de premios sus vitrinas con este papel. Y es que resulta imposible diferenciar al actor (Memphis, EE UU, 1937) y al que fue presidente surafricano (Mvezo, Suráfrica, 1918). «Conocí­ a Mandela en la década de los noventa y me dijo que querí­a que fuera yo quien le interpretara», recuerda Freeman. Entonces le dio autorización para que estuviera con él el tiempo necesario para aprender a ser Mandela. Tuvieron que pasar algunos años más para que la idea diera fruto pero actor y presidente se salieron con la suya bajo la dirección de Clint Eastwood en Invictus. Basada en el libro El factor humano, del periodista de EL PAíS John Carlin, el filme retrata ese momento de la historia de Suráfrica en el que Mandela utiliza la copa del mundo de rugby para labrar el entendimiento en un paí­s dividido por el apartheid. «Los polí­ticos del mundo podí­an aprender algo de él», recordó Freeman durante el estreno.

«Mi único problema fue el acento, porque nunca he sido bueno con los acentos. Por eso apliqué la táctica de choque y escuché todo lo de Mandela que cayó en mis manos», explica sobre su proceso de personificación del lí­der surafricano, poniendo especial atención a pequeños detalles: esa mano izquierda que el Nobel de la Paz apenas mueve o ese gesto en el labio tan habitual suyo.

Al igual que Mandela, Freeman también se ha visto envuelto en algún escándalo y todaví­a muestra secuelas del último, con un brazo en cabestrillo, consecuencia de las operaciones que ha tenido desde el accidente de coche que sufrió en 2008. «No sé si me dormí­ o me dio un mareo», le quita importancia al golpe. Porque nada parece detener al actor, ni tan siquiera su edad.