«Mona Lisa» murió en un convento en 1542, según investigador



Un investigador italiano especializado en La Gioconda, cuadro conocido también como Mona Lisa, anunció que estableció con exactitud la fecha de la muerte de la dama florentina retratada por Leonardo da Vinci, quien según él vivió sus últimos años en un convento de Italia, donde fue sepultada en julio de 1542.

El estudioso Giuseppe Pallanti, quien investigó los archivos de una iglesia del casco histórico de Florencia, en el centro de Italia, aseguró que descubrió el certificado de fallecimiento de «la esposa de Francesco Del Giocondo», fallecida el 15 de julio de 1542, quien fue enterrada en la iglesia de Santa Orsola, sostiene la prensa italiana.

La Gioconda, cuyo verdadero nombre era Lisa Gherardini, nacida en mayo de 1479, fue la segunda esposa de un rico comerciante de sedas, Francesco del Giocondo, con el que tuvo cinco hijos.

Según numerosos estudiosos, Leonardo da Vinci se inspiró en esta dama para realizar uno de los cuadros más célebres de la historia de la pintura, cuya enigmática sonrisa atrae millones de visitantes al museo del Louvre, en Parí­s, donde está expuesto.

Mona Lisa habrí­a muerto a los 63 años en el convento de Santa Orsola, donde se habí­a retirado para pasar los últimos años de su vida.

«En ese convento Mona Lisa instaló a su última hija, Marietta, quien luego decidió entrar en la orden religiosa. Allí­ Lisa, como estaba previsto en el testamento de su marido, que falleció cuatro años antes, pasó el resto de su vida», aseguró Giuseppe Pallanti al diario La Repubblica.

Pallanti, quien estudia desde hace numerosos años la vida y la historia de La Gioconda, es autor de varios libros sobre el tema, entre ellos «Monna Lisa, mulier ingenua», publicado en 2004.

La identidad de La Gioconda ha suscitado muchos debates en el curso de estos siglos y algunos historiadores niegan que Lisa Gheradini haya sido retratada por el genio italiano.

Tras el nuevo descubrimiento, Carlo Pedretti, renombrado experto de Leonardo da Vinci, pidió que los presuntos restos de Mona Lisa sean exhumados y se analice el DNA.

«Con las técnicas actuales, se puede reconstruir su aspecto fí­sico, inclusive el rostro y aportar así­ una contribución importante para resolver el enigma», declaró a la prensa italiana.