La importancia de una educación inicial I de II


Raymond J. Wennier

Los llamados Padres de la Patria, al redactar la Constitución Polí­tica de la República de Guatemala, pensaron que era sumamente importante incluir el Artí­culo 74 Educación obligatoria. «Los habitantes tienen el derecho y la obligación de recibir la educación inicial, preprimaria…» Así­ mismo, quienes redactaron la Ley de educación vigente, en su Tí­tulo IV, Modalidades de la educación, Capí­tulo I, Educación Inicial, Artí­culo 43. «Definición. Se considera educación inicial, la que comienza desde la concepción del niño, hasta los cuatro años de edad; procurando su desarrollo integral y apoyando a la familia para su plena formación.» Desde el año 1991 en que la educación inicial se reconoció como de importancia tal que toda la población infantil debe tener acceso a ésta, desde la concepción hasta los cuatro años de edad, se ha venido hablando del tema sin considerar que es un mandato constitucional. A pesar de esto, desde que puedo recordar, todas las autoridades del Mineduc, han puesto el énfasis en la primaria y ahora que dicen en sus estadí­sticas que han logrado un 95% de cobertura en este nivel, están hablando de poner más énfasis en los básicos donde hay un 37% de cobertura y en diversificado donde solamente hay un 20%. El nivel de preprimaria normalmente, no es mencionado en estas estadí­sticas, sin embargo, UNICEF si ha dado estadí­sticas recientes y apunta que únicamente tiene un 48% de cobertura. El nivel de educación inicial jamás es mencionado y por lo tanto, de esa misma manera jamás será atendido por el sistema escolar público a pesar de que las leyes lo mandan como una obligación. Pero dejemos la parte de obligatoriedad y vamos a la parte de importancia para el desarrollo sociointelectual de los niños de Guatemala a largo plazo. Estamos en el Siglo XXI y desde hace años hay grupos de personas que saben lo importante que es que sus hijos tengan las ventajas de una educación desde una edad temprana. Algunos padres de familia mandan a sus hijos a un «Centro de estimulación temprana» para que puedan tener experiencias de tipo multisensorial, mientras están socializando con otros niños durante unas horas y a la vez están compartiendo con sus mamás o sus papás las experiencias y así­ aprenden mutuamente para que éstos en casa puedan seguir estimulando a sus hijos en otros momentos de su tiempo libre o el compartido en familia. Otras familias tienen «niñeras» que los ayudan y juegan con los niños haciendo una serie de ejercicios de acuerdo a lo que les piden los papás. Hay otros padres de familia que por el trabajo de ambos durante todo el dí­a, los dejan en un «Day care» bajo la atención de maestros probablemente más especializados y que siguen un plan más parecido al de un colegio formal. Luego vienen los colegios «Nursery» que son previos a entrar a un colegio formal que ofrece desde los cuatro años el grado de Prekinder. Todas las opciones anteriores, son casi en su totalidad de la iniciativa privada y pagadas por personas que tienen ingresos monetarios y se catalogan como de clase media hacia arriba. Es decir, tienen la ventaja de un estatus económico social (en inglés es el SES) mediano a alto y pueden proveer a sus hijos, desde el inicio de su vida, una formación en las habilidades sociales y les dan la oportunidad de interrelacionarse con otros niños desde temprana edad en una serie de actividades compartiendo juguetes y aprendiendo cómo manejar emociones cuando algo no resulta como quieren. Los niños adquieren destrezas esenciales como la motricidad gruesa, patear, balancearse, todo de acuerdo a su edad; lo acompañan con el desarrollo de la motricidad fina y ambas se desarrollarán más cuando tienen esas experiencias a una temprana edad. Dentro de las experiencias en este Siglo XXI, los niños expuestos a la educación inicial, tendrán actividades con aparatos digitales; hoy dí­a se llaman computadoras, mañana, a saber que nombre les darán, por eso, los niños de ahora se llaman «Digital natives», niños que crecen en la era tecnológica. Todo lo anterior ayuda a los niños a prepararse para entrar a una educación formal, a leer y a escribir. Se sabe que el conocimiento de los niños pequeños se desarrolla naturalmente a partir de lo que ya sabe. Desde el nacimiento los niños están percibiendo el ambiente alrededor suyo mediante todos sus sentidos y esto constituirá su conocimiento previo. Sus cerebros son esponjas que absorben todo y así­ maduran rápidamente esas experiencias sensoriales que impactan en cómo está alambrado y cuán efectivo es el cerebro de cada niño. Por eso es importante la educación inicial. Ningún ser humano puede aprender a correr antes de gatear y caminar, así­, ningún ser humano puede aprender si no ha pasado por el aprestamiento, por la preparación previa para aprender a aprender. La semana entrante abordaré los temas: ¿Qué pasará si NO ESTí en el grupo que tiene la opción a una educación inicial de cero a cuatro años de edad? y ¿Qué se puede hacer?