Matar o capturar a Osama bin Laden es decisivo para derrotar a la red terrorista Al Qaeda, dijo el más alto mando militar de Estados Unidos en Afganistán en declaraciones a legisladores.

«Creo que a esta altura (Bin Laden) es un ícono cuya supervivencia fortalece a Al Qaeda como una franquicia en todo el mundo», dijo el general Stanley McChrystal al testificar ayer en el Congreso sobre el incremento de tropas estadounidenses en Afganistán.
No bastaría con solo capturar o matar a su líder, dijo McChrystal ante la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado, «pero no creo que podamos finalmente derrotar a Al Qaeda hasta que no sea capturado o muerto».
Las autoridades estadounidenses estiman que Bin Laden -considerado el principal instigador de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, que dejaron cerca de 3 mil muertos- se está escondiendo en la montañosa frontera entre Afganistán y Pakistán.
El embajador de Estados Unidos en Afganistán, Karl Eikenberry, también testificando en la audiencia legislativa, dijo asimismo que capturar o matar a Bin Laden «sigue siendo importante para los estadounidenses; de hecho, para todo el mundo».
El í‰XITO, AL ALCANCE
El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, aseguró hoy a los militares de la OTAN destacados en Afganistán que el éxito está a su alcance, pese a que 2009 fue el peor de los ocho años de la guerra de las tropas internacionales contra los talibanes.
Gates visitó el centro de operaciones conjunto de la OTAN y de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) donde trabajan unas 170 personas de 42 países diferentes.
«Tenemos todo lo necesario para tener éxito aquí», declaró Gates en la imponente sala de comando llena de teléfonos y ordenadores donde se coordinan todas las operaciones que se llevan a cabo en Afganistán.
El jefe de la Defensa estadounidense es el primer alto responsable de la administración de Barack Obama en visitar Afganistán desde que el presidente norteamericano ordenó el envío a Afganistán de otros 30 mil soldados para luchar contra los talibanes.
Las palabras de Gates llegan después de que los altos comandantes de la OTAN en Afganistán pronosticasen la victoria sobre los talibanes para el próximo año.
«Para el verano de 2011, será claro para todos los afganos que la insurgencia no ganará», había dicho por su parte ante los congresistas de Washington el general Stanley McChrystal.
EXPECTATIVAS
El envío de tropas estadounidenses a Afganistán revertirá el empuje de los insurgentes talibanes y asegurará su derrota, afirmó el comandante de la misión liderada por la OTAN
Los 30 mil soldados adicionales anunciados por el presidente Barack Obama «nos darán la capacidad de revertir el empuje insurgente y cortar el acceso de los talibanes a la población de la que dependen para sobrevivir», dijo en el Congreso estadounidense el comandante de las fuerzas internacionales en Afganistán, el general Stanley McChrystal.
El general declaró ante la Comisión sobre cuestiones militares de la Cámara de Representantes que «para el verano (boreal) de 2011, el pueblo afgano tendrá claro que la insurgencia no ganará, dándole la oportunidad de ponerse al lado de su gobierno».
McChrystal, estratega de un nuevo refuerzo en la guerra de Afganistán, dijo confiar en el éxito de la misión porque los talibanes siguen siendo impopulares y los afganos no ven a las tropas extranjeras como ocupantes sino como «un puente necesario hacía una futura seguridad y estabilidad».
Estados Unidos ignora el paradero del jefe de la red fundamentalista Al Qaeda, Osama bin Laden, pero lanzará un nuevo operativo de búsqueda, aunque no perseguirán a los talibanes en Pakistán, indicaron responsables del gobierno estadounidense.
«No conocemos el paradero de Osama bin Laden. Si lo supiéramos ya habríamos ido a buscarlo», afirmó a la cadena de televisión ABC, el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates. El funcionario admitió que Estados Unidos no tiene información fiable para localizarlo desde «hace años». Por otro lado, consultado en una entrevista televisiva si el gobierno planeaba un nuevo intento para ir tras el líder de Al Qaeda, el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, dijo: «Creo que sí».
Los últimos informes de inteligencia sugieren que Bin Laden «está en algún lugar del norte de Waziristán, a veces del lado paquistaní de la frontera, a veces del lado afgano, escondido en un área montañosa muy escabrosa, generalmente sin gobierno», dijo Jones a la cadena CNN.
Estados Unidos debe asegurarse si Bin Laden, «un símbolo muy importante de lo que representa Al Qaeda», está prófugo o fue capturado, dijo Jones.
Gates, por su parte, declaró en otra entrevista con la cadena CBS, que Estados Unidos no perseguirá a los jefes talibanes en Pakistán.
«Pakistán es soberano. Tenemos un acuerdo de cooperación con ellos. Creo que es el ejército paquistaní quien debe ocuparse de este problema», dijo.
Esta afirmación responde a una información publicada el viernes por el New York Times, en la que fuentes no identificadas anunciaron que la Casa Blanca autorizó a la CIA a extender la utilización de aviones sin piloto en Pakistán con el objetivo de atacar a los talibanes y a los miembros de Al Qaeda.
Gates y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, fueron invitados este domingo a varios programas políticos destinados a debatir sobre la nueva estrategia estadounidense en la región. Esta fue anunciada el martes por el presidente estadounidense, Barack Obama, y prevé el envío de 30.000 soldados estadounidenses más a Afganistán.
Gates defendió nuevamente la decisión de Obama de comenzar a retirar las tropas de Afganistán en julio de 2011.»Debemos comunicar a los afganos la idea de que hay urgencia en que se hagan cargo de sus responsabilidades», dijo a la cadena NBC.
Por otro lado, el presidente afgano, Hamid Karzai, declaró en una entrevista con la CNN que Afganistán quiere hacerse cargo de su propia seguridad «lo antes posible», pero serán necesarios dos años de entrenamiento para sus fuerzas.