Israelíes y palestinos se congratularon hoy por la declaración de la Unión Europea (UE) que abogó por convertir Jerusalén en «la futura capital de dos Estados» palestino e israelí, pero ambas partes emitieron varias reservas.
«Teniendo en cuenta la primera y extrema versión presentada por la presidencia sueca, sólo podemos congratularnos por que haya prevalecido finalmente la voz de los Estados responsables y equilibrados», afirmó el ministerio israelí de Relaciones Exteriores en un comunicado.
La declaración europea, sin embargo, «ignora el principal obstáculo para lograr la paz entre Israel y los palestinos: la negativa de los palestinos a regresar a la mesa de las negociaciones», añadió el comunicado.
«Teniendo en cuenta los esfuerzos del gobierno israelí para contribuir a la reanudación de dichas negociaciones, es lamentable que la UE haya decidido adoptar un texto que no contribuye a dicha causa», deploró la cancillería israelí.
Por su parte, la Autoridad Palestina lamentó que el contenido de la declaración europea haya sido suavizado respecto a la propuesta inicial.
«Es un paso positivo, aunque esperábamos algo más fuerte y más claro», declaró Nimr Hamad, consejero político del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas.
«Lo consideramos, no obstante, como una etapa positiva», añadió, al tiempo que criticó «la magnitud de las presiones ejercidas por Israel y otros, entre ellos algunos países europeos, para modificar el texto».
En una declaración conjunta de los 27 países de la UE, los ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Bruselas abogaron por que Jerusalén sea «la futura capital de dos Estados», israelí y palestino, un estatuto que debe surgir –defendieron–, de una solución negociada al conflicto.
Suecia había planteado en un principio una fórmula que precisaba claramente que el futuro Estado palestino debía estar formado por Cisjordania, la franja de Gaza y Jerusalén.