Panamá inauguró ayer la primera de una serie de bases navales para combatir el tráfico de drogas que utiliza rutas marítimas desde Sudamérica hacia Norteamérica, informaron las autoridades.
Esta primera instalación naval está ubicada en Isla Chapera, una de las 39 que conforman el Archipiélago de las Perlas, en el Pacífico, y según las autoridades en los próximos meses habrá en total 11 bases similares.
«Nuestras expectativas son llegar a cubrir todo el litoral Pacífico y el Caribe para hacer un cerco que evite que cualquier tipo de tráfico de personas, droga o sustancia ilícita entre a nuestro territorio», dijo a la AFP el comisionado Juan Vergara, jefe de la Fuerza de Tarea Conjunta destinada a las bases.
Las bases serán operadas por más de un millar de policías del Servicio Nacional de Fronteras, el Servicio Nacional Aeronaval y la Policía Nacional, que conforman la Fuerza de Tareas.
«Todo aquí es panameño. Aquí no hay ninguna presencia de los Estados Unidos», dijo el ministro de Gobierno y Justicia José Raúl Mulino, en respuesta a críticas de sectores opositores que temen que Estados Unidos pueda usar esas bases para fines distintos a los anunciados.
Según el funcionario si las cifras de incautación de drogas en Panamá siguen al ritmo actual, al término de este año se habrá decomisado cerca del 5% de la producción total de cocaína en el mundo.