Buscan alianzas para segunda vuelta


Traian Basescu, presidente rumano, aún sigue en el camino a la reelección al alcanzar la segunda vuelta. FOTO LA HORA: AFP DANIEL MIHAILESCU

El presidente saliente Traian Basescu y su adversario socialdemócrata Mircea Geoana, que encabezaron la primera vuelta de la elección presidencial en Rumania, deben emprender delicadas negociaciones con los candidatos perdedores para asegurarse la victoria en la segunda vuelta, el 6 de diciembre.


Según los primeros resultados parciales publicados el lunes por la Oficina Electoral Central (OEC), Basescu dispone de una leve ventaja sobre Geoana, con 32,82% de los votos, contra 29,82%.

Les sigue el liberal Crin Antonescu, con 20,35% de los votos.

Los otros nueve candidatos obtuvieron en conjunto 17%.

Los liberales del PNL (oposición de centro derecha) se encuentran una vez más en posición de árbitros, dispuestos a aliarse con el que les ofrezca más, estimaron los analistas.

«Una simple consigna dirigida por Antonescu a los electores no contará mucho, pero el anuncio de una alianza con el PDL (del que viene Basescu) o el PSD o más aún la formación de un gobierno de coalición cuyas carteras importantes serí­an confiadas al PNL podrí­a movilizar al electorado liberal», escribió el editorialista del diario Romania Libera, Dan Turturica.

Refiriéndose irónicamente a los que piensan que las consignas de los lí­deres serán seguidas por el electorado y que calificó de «cálculos ilusorios», un portavoz del presidente saliente, Server Voinescu, aseguró que el PDL no entrará en tales «juegos polí­ticos».

«La disyuntiva real de la segunda vuelta es clara: continuar las reformas con Traian Basescu o volver a la Rumania de Ion Iliescu», el presidente socialdemócrata acusado de haber retardado la modernización del paí­s, afirmó.

Pero Basescu, así­ como varios de sus allegados, ya habí­an hecho notar, la noche de la primera vuelta, la «victoria de la derecha», destacando que los hombres polí­ticos deberán «tener en cuenta la opinión del electorado rumano en la formación del gobierno».

Adrian Nastase, candidato derrotado por Basescu en la elección de 2004, declaró que el PSD debí­a elaborar «una estrategia para atraer los votos de los electores de los otros candidatos».

También en la mira de los dos favoritos, la Unión Democrática de los Magyars (UDMR) que representa los 1,4 millones de húngaros de cepa (6% de la población) y cuyo electorado tiene reputación de disciplinado. Su candidato, Hunor Kelemen, obtuvo más o menos 4% de los votos el domingo.

«En la segunda vuelta, una buena parte de nuestro electorado seguirá la consigna del UDMR, pero un sector votará en función de sus propios criterios», declaró un responsable de esta formación, Gyorgy Frunda.

Según éste, la opción del UDMR dependerá de su voluntad de «resolver los problemas de los Magyares y de modificar ciertas leyes para otorgar los derechas reclamados» por esta comunidad.

Aparte del gobierno PDL-PSD formado luego de las legislativas de diciembre de 2008, desde 1996, el UDMR ha estado aliado al poder sin interrupción y sin tener en cuenta la orientación polí­tica del gobierno.