Los líderes de la UE se entregarán mañana a un maratón de negociaciones para designar al primer presidente del bloque y a un «superministro» de Relaciones Exteriores, en una cumbre en Bruselas en que las apuestas están totalmente abiertas a falta de candidatos fuertes.
Con una veintena de nombres circulando entre bastidores, los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) llegan al cónclave «sin ningún consenso» previo, afirmó un diplomático europeo.
La Presidencia sueca de la UE convocó la cumbre, en un principio limitada a una cena de trabajo, para designar al primer presidente estable que conocerá el bloque y a un Alto Representante de Relaciones Exteriores, un puesto que ya existe pero al que se dotará de prerrogativas reforzadas.
La creación de ambos puestos está prevista en el Tratado de Lisboa, el nuevo «manual» interno de la UE que entrará en vigor en diciembre.
El primer ministro belga, Herman Van Rompuy, sigue siendo favorito para la presidencia, frente, entre otros, el luxemburgués Jean-Claude Juncker y el británico Tony Blair, defendido a capa y espada por Londres pese a no suscitar ningún entusiasmo entre sus socios.
En los últimos días, otros nombres se sumaron a la lista de aspirantes, como la ex presidenta letona Vaira Vike-Freiberga, de 71 años, cuya candidatura se reforzó con los recientes llamamientos a designar a una mujer en uno de los dos puestos.
A la incógnita que envuelve la presidencia, se añade la incertidumbre sobre el puesto del Alto Representante, hasta ahora un cargo ocupado por el español Javier Solana.
Aunque el favorito, el británico David Miliband, se retiró de la carrera, su nombre continúa sonando.
Una alternativa sería el italiano Massimo D»Alema, apoyado por los socialistas europeos, pero la candidatura de este ex comunista es vista con recelo por algunos países del Este.
Y, según el diario El País, el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene intención de hacer campaña por su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, pese a que éste afirmó esta semana en Bruselas que deseaba continuar en su puesto.
La falta de transparencia que envuelve la selección de candidatos, debatida a través de una silenciosa diplomacia entre capitales europeas, ha sido criticada por muchos responsables en Bruselas.
El eurodiputado ecologista Daniel Cohn-Bendit denunció el miércoles en la prensa francesa «una caricatura de la democracia» y juzgó las negociaciones en curso de «desesperantes».
Una de las dificultades de la cumbre será contentar a todo el mundo. La presidencia sueca del bloque quiere que la repartición de ambos puestos se ajuste a un equilibrio entre la izquierda y la derecha políticas, los grandes y pequeños países, hombres y mujeres.
«Si no hay decisión el jueves, la presidencia evaluará si se continúa. Está el viernes, el sábado y el domingo. O si no hacemos una pausa y volvemos a convocar una cumbre», previno esta semana la ministra sueca de Asuntos Europeos, Cecilia Malmstrom.
Si no se llega a un consenso, los jefes de Estado y de gobierno europeos deberían designar al presidente y al Alto Representante por mayoría cualificada, un complejo sistema por el que cada país dispone de un cierto número de votos según su tamaño y población.
– Herman Van Rompuy: 62 años, primer ministro belga, democristiano, dirige un gobierno de coalición desde hace menos de un año. Logró aportar estabilidad a un país fracturado por conflictos entre flamencos y francófonos. Sus detractores le reprochan su falta de carisma.
– Jan Peter Balkenende: 53 años, primer ministro holandés, democristiano, al frente de un gabinete de coalición. Sus adversarios recuerdan que ya era jefe de gobierno cuando su país rechazó en referéndum la Constitución Europea en 2005.
– Jean-Claude Juncker: 54 años, primer ministro de centroderecha de Luxemburgo. Este europeo convencido es uno de los padres del tratado de Maastricht que condujo a la creación del euro. Presidente del Eurogrupo, foro de ministros de Finanzas de la Eurozona, fue criticado por reaccionar tarde a la crisis económica cuando estalló en 2008.
– Wolfgang Schí¼ssel: 64 años, ex canciller democristiano austríaco de 2000 a 2007. Mantiene buenas relaciones con la canciller alemana, Angela Merkel. Algunos países le echan en cara haber abierto su gobierno al partido de extrema derecha de Jí¶rg Haider.
– Vaira Vike-Freiberga: 71 años, apodada la «Dama de hierro» de Letonia, la ex presidenta de este país es la única mujer oficialmente en liza. Atlantista convencida, apoyó sin reservas la guerra de Irak.
– Tony Blair: 56 años, durante largo tiempo considerado gran favorito, las posibilidades del ex primer ministro británico se evaporaron por haber sido un aliado incondicional del ex presidente estadounidense George W. Bush.