El seleccionador de Argentina, Diego Maradona, fue suspendido «dos meses de toda actividad relacionada con el futbol» y multado con 16 mil 565 euros por sus exabruptos tras el pase de su equipo al Mundial-2010, anunció el domingo la Federación Internacional de Futbol.
Maradona, que compareció este domingo ante la FIFA en su sede de Zúrich (Suiza), fue condenado a esa pena por sus polémicas declaraciones tras el partido que Argentina ganó por 1-0 a Uruguay el pasado 14 de octubre en Montevideo y que supuso su clasificación para Sudáfrica.
Eso supone que no podrá acudir al sorteo del Mundial-2010 de Sudáfrica el 4 de diciembre en Ciudad del Cabo y que se perdería el partido contra la selección de Cataluña previsto en principios el 22 de diciembre en el Camp Nou pero que la Asociación del Futbol Argentino (AFA) está intentando aplazar, según la prensa.
El domingo, la FIFA le impuso «una suspensión de dos meses en toda actividad relacionada con el futbol y una multa de 25 mil suizos» en relación «con el expediente disciplinario abierto por los incidentes posteriores al partido clasificatorio para el Mundial-2010 entre Uruguay y Argentina».
La suspensión, que comienza este mismo domingo, finalizará el 15 de enero. El astro del futbol albiceleste, que se mostró arrepentido por su comportamiento ante la FIFA, tendrá que abonar además una multa de 25 mil francos suizos (24.691 dólares, 16.565 euros).
«Esto es para los que no creyeron en este seleccionado y para los que me trataron como una basura. Hoy estamos en el Mundial. Sin ayuda de nadie y con todos los honores. A los que no creyeron, que la chupen…», declaró el que fuera máximo ídolo del futbol argentino en rueda prensa tras el partido contra Uruguay.
Maradona, de 49 años, no quiso retractarse después. «Le pido disculpas a las damas, a mi «vieja» (madre), a las mujeres argentinas, a las mujeres uruguayas, a las mujeres del mundo. A ellas nada más. A los otros no. No voy a volver atrás, cada uno sabe lo que dijo», se limitó a comentar.
El argentino, al que la FIFA decidió expedientar dos días después de sus polémicas palabras, llegó el domingo a Suiza procedente de Madrid, donde su selección perdió 2-1 un partido amistoso contra España el sábado, y no quiso hacer declaraciones en el aeropuerto.
Tras trasladarse, rodeado de guardaespaldas, a un hotel cercano, acudió acompañado por representantes de la AFA a la sede de la FIFA, donde permaneció más de dos horas.
Durante su comparecencia, tras la que tampoco quiso hacer declaraciones, el seleccionador albiceleste «fue escuchado durante 40 minutos y pidió perdón a la FIFA y a la gran familia del futbol mundial».
La Federación «tuvo en cuenta las disculpas y los sinceros remordimientos mostrados por Maradona al tomar la decisión, que le fue comunicada al final de la reunión», aunque también le advirtió que, en caso de incumplimiento de la sanción o reincidencia, le impondrá «sanciones más duras».
Maradona, que como jugador capitaneó el equipo argentino campeón del mundo en 1986 y se convirtió en una de las mayores leyendas del futbol mundial, no tardó mucho en ser blanco de críticas tras su luna de miel inicial al hacerse cargo del banco argentina hace ahora un año.