Todos necesitan dinero


Raymond J. Wennier

Cuando la ex ministra de Educación presentó su renuncia por no tener suficiente presupuesto para el 2010 y hacer frente a las metas y gastos establecidos para ese año, sin ser adivino, estoy seguro que habí­a otra serie de razones acumuladas durante el año y ocho meses de su función que ya pesaban mucho y presionaban sus hombros para hacerla tomar esa decisión. Mi razón para imaginar lo anterior, es que no es el primer ministro de Educación o su equivalente en Centroamérica o en cada uno de los Estados de los Estados Unidos, que sufren falta de fondos financieros para cumplir todos sus planes y metas anuales. Según opinan personas de distintas ONG»s, el ministro de Educación, doctor. Bienvenido Argueta, con el presupuesto con el que cuenta, podrá hacer muy poco diferente de lo que ya se hace y lograr «calidad» en el proceso educativo; dicen que tendrá que priorizar el uso del dinero para lograr algo. Aquí­ y en cualquier parte del mundo, para lo que tiene que hacer un ministro de Educación, no hay suficiente dinero para satisfacer las necesidades en el campo educativo para el año 2010, ni para cualquier año sucesivo a menos que se incrementen los impuestos otro 5%, sólo y únicamente con destino a la educación. Anualmente la revista Phi Delta Kappan, publica los resultados obtenidos de su encuesta desarrollada conjuntamente con Gallup, sobre las actitudes del público acerca de las escuelas públicas en EE.UU. Este año, la encuesta número 41 se realizó para conocer la opinión de un 34% de adultos que tienen hijos en las escuelas, 61% que no tienen hijos en edad escolar, y 5% de padres de familia que no tienen hijos en escuelas públicas; 34% de estos adultos son mayores de 40 años y 66% menores de 40 años. Es interesante ver cuáles son en general, los mayores problemas que mencionan, especialmente el número uno: Falta de fondos financieros y falta de disciplina como el segundo problema más agudo en las escuelas. Ahora en Guatemala, con la gratuidad, el aumento de alumnos en las aulas este año, según las estadí­sticas, fue de 43% y para el año entrante es aun más alto. El tercer problema mencionado en la encuesta, es: Excedente de alumnos (Overcrowding) en las aulas. El cuarto lugar, como podemos imaginar, es el gran problema de las Drogas, tanto la venta como el consumo. Anteriormente he escrito ampliamente acerca de este tema y mi criterio al respecto es bien conocido. En quinto lugar, el problema es: Peleas. Tal punto no es nuevo. Antes de trasladarme a Guatemala hace 41 años, fui subdirector de un colegio en un barrio marginal de Kansas City, Mo. A cada rato, en las aulas o afuera, tuvimos que arreglar situaciones conflictivas entre las diferentes etnias en ese entonces. Dependiendo de quienes empezaran así­ se establecí­an los bandos: mexicanos, italianos, afroamericanos o blancos americanos. Cada quince dí­as registrábamos los «lockers» para sacar cuchillos y pistolas. Así­ era en Estados Unidos hace 41 años. Regresando a la encuesta, en relación al tan discutido programa del gobierno pasado del presidente Bush, NCLB (No Child Left Behind), según la encuesta, el 50% lo ve desfavorablemente. En respuesta especí­fica sobre el impacto del NCLB en las escuelas públicas en las comunidades de los encuestados, las respuestas fueron: 24% que está ayudando, 29% que está dañando a las escuelas y el 43%, dijo que no está haciendo ninguna diferencia. Los dos últimos resultados anteriores suman 72% en contra de NCLB con impacto negativo en las escuelas de esas comunidades. Recordemos que la base del NCLB es el examen estandarizado que han querido enfatizar en Guatemala con apoyo extranjero y que coincide con la puesta en vigencia del NCLB. ¿Coincidencia? Una de las innovaciones en el sistema educativo estadounidense es el «Public Charter Schools», apoyado por el Secretario de Educación Arne Duncan y por el mismo presidente Obama. Según la encuesta, en los últimos cinco años, la opinión favorable del público americano sobre este programa, ha aumentado un 15% y llega al 64% de aceptación. Sin embargo, hay aspectos controversiales al respecto. Uno serí­a que esta modalidad (PCS) si es en escuelas públicas, no permite la enseñanza de la religión, no pueden cobrar cuotas escolares y no pueden escoger a los alumnos que reciben. Son una especie de escuelas experimentales, por contrato, que los libera de muchas reglas estatales impuestas a las otras escuelas públicas y les permite operar independientemente. Pues… Guatemala ha tenido esta modalidad desde hace años, lo sé por experiencia, sin caer en escuelas tipo PRONADE. Terminando con la encuesta, 82% opinó que es necesario mejorar la calidad de maestros. Pretendo demostrar con estos datos, que no somos tan diferentes a otros lugares, en nuestras necesidades educativas. Sí­, es cuestión de fijar prioridades para atender lo urgente. Cuando todo es urgente, ¿Qué es lo mááás uuurgente?

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