Las viudas de pilotos contra la violencia


Un trabajador del transporte público yace en el suelo, él es una de las más de cien ví­ctimas que ha cobrado la violencia durante este año.

Lilian Maribel Pérez, presidenta de la Asociación de Viudas de Pilotos, afirma que luego de una larga lucha en busca de beneficios para las ví­ctimas de la violencia, se logró el apoyo de algunas instituciones; sin embargo, la lucha continúa, pues desafortunadamente todaví­a hace falta mucho por hacer.

Mariela Castañon
mcastanon@lahora.com.gt

Lilian Maribel Pérez, presidenta de la Asociación de Viudas de Pilotos, informa a los medios de comunicación acerca de los trámites realizados para recibir una pensión económica.

«A veces me siento decepcionada, porque siento que esto no camina», dice la representante de las viudas, quien desde marzo de 2008 empezó a buscar el apoyo de instituciones que puedan beneficiar a las ví­ctimas de la violencia, pero el camino recorrido ha sido paulatino.

Actualmente la Asociación indica un registro de 150 viudas y 3 pilotos discapacitados; la mayorí­a vive en lugares de riesgo, tienen poca escolaridad y no cuentan con casa propia. En el caso de las señoras, tras la muerte de sus cónyuges la situación ha sido difí­cil, pues deben trabajar arduamente para sacar adelante a sus niños y niñas.

Hasta el momento han logrado algunos avances en apoyo; por ejemplo, el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap) inició hace algunas semanas a impartir cursos de cocina, computación y carpinterí­a, entre otros, mientras que la Secretarí­a de Bienestar Social tiene previsto entregar una pensión de Q500 por cada niño que perdió a su padre, esto luego de un estudio socioeconómico.

Silvia de Palomo, representante de la Secretarí­a, afirma que inicialmente las viudas solicitaron ayuda por medio de la Bolsa Solidaria, pero después, coincidieron que era conveniente hacerlo con la pensión económica.

De acuerdo con Palomo, aún no pueden proporcionar la fecha en que se entregará este dinero, porque es necesario realizar el estudio de cada niño, no obstante dice que esta institución ha proporcionado apoyo a otras personas por medio de una vivienda y de ví­veres, entre otros.

Por su parte, las viudas mantienen la expectativa de la ayuda económica a recibir próximamente, es por ello que tienen previsto que el apoyo se consolide hoy por la mañana, en la Procuradurí­a de los Derechos Humanos (PDH), en una reunión donde la solicitud quedará formalmente establecida.

«TODAVíA HACE FALTA MUCHO»

La Presidenta de la Asociación espera el apoyo de otras instituciones gubernamentales e internacionales, pues aunque puntualiza en que lo alcanzado hasta el momento representa algo positivo, aún hace falta mucho por hacer, afirma.

Según Pérez esta ayuda será muy útil, pero mientras llega, necesitan buscar recursos para que las viudas puedan trabajar y ganar un poco más de dinero; la mayorí­a son empleadas domésticas y ese dinero no es suficiente para sacar adelante a todos los niños y niñas.

Además necesitan becas de estudio para las y los infantes, entre otras muchas cosas que son necesarias para sobrevivir.

Lo lamentable del caso es que cada dí­a la lista de viudas engrosa el registro, ya que, según ella, en los últimos dí­as se calcula que unas siete esposas de pilotos perdieron a su cónyuge por la violencia.

«INICIí‰ CON MI INDEMNIZACIí“N»

Luego de la espiral de violencia que acontecí­a frente a sus ojos, Lilian Maribel Pérez, vecina de Tierra Nueva, decidió apoyar a las viudas de pilotos, quienes acudí­an a ella para pedirle su colaboración.

Puesto que Pérez acababa de retirarse de una empresa gubernamental, donde trabajaba como secretaria, decidió ayudar a estas personas con su indemnización; ella calcula que inicialmente entregó Q20 mil para apoyar a estas personas.

«Con ese dinero logré formar la asociación y ayudar a las viudas, pero ahora se me acabó el dinero y a veces no tengo ni cómo transportarme, porque todo significa un gasto», dice Pérez.

Aunque los objetivos de esta mujer para apoyar a sus compañeras son muchos, sabe que la ayuda vendrá, pero con paciencia; sin embargo, lamenta ver cuadros difí­ciles, en donde la situación de pobreza y dolor aún persiste en los hogares donde fue arrebatada la figura paterna, el hermano mayor o el hijo solidario.

La representante de la Asociación hace un llamado a aquellas personas que deseen apoyar por medio de ví­veres, ropa en buen estado, becas de estudio o apoyo económico, por medio del teléfono 4065-4451, pues a través de ello se logrará solventar algunas de las necesidades inmediatas.