«Un nuevo pragmatismo se está expandiendo» en América Latina


«Hay un nuevo pragmatismo que se está expandiendo» entre los gobernantes latinoamericanos, que les lleva a fomentar el crecimiento económico para reducir la pobreza, estimó el periodista argentino Andrés Oppenheimer tras recibir en España un premio por sus columnas.


«Se está armando una masa crí­tica de paí­ses en América Latina como Chile, Brasil, Perú, quizá Uruguay, Costa Rica, que están avanzando en la reducción de la pobreza sin cambios polí­ticos que espantan capitales y aumentan la pobreza. Hay un nuevo pragmatismo que se está expandiendo», declaró en una entrevista a la AFP.

Oppenheimer, ganador del premio Pulitzer en 1987 con el equipo que descubrió el escándalo «Irán-contras», se dice «cautelosamente optimista porque está empezando a surgir una mayor madurez polí­tica en cada vez más paí­ses», frente a los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, que él llama regí­menes «narcisistas-leninistas».

«El gran maleficio de América Latina siempre fue que cada nuevo presidente siempre quiere reinventar el mundo, inventar el agua tibia y deshacer todo lo que hizo el anterior, y entonces cambian las reglas del juego» y «sube la pobreza», explicó el periodista, que el miércoles recogió en Madrid el VII Premio Algaba de ensayo por su libro «Los Estados Desunidos de las Américas».

La publicación, que reúne sus columnas escritas en el Miami Herald desde 2006, expone que en la región «hay un absoluto desfase entre el discurso polí­tico y la realidad».

«Estos presidentes se reúnen en cumbres, se juran amor eterno» y «después de eso es más fácil vender pollos de Guatemala a la China que de Guatemala a Costa Rica»; «en lugar de hacer poesí­a, que hagan acuerdos concretos para exportar productos a precios preferenciales», llamó el columnista, que recibió el premio en la sede de la Secretarí­a Iberoamericana (SEGIB).

Subraya que «lo que hace que todo eso sea más disparatado todaví­a es que todos esos paí­ses están en una carrera armamentí­stica alocada que hace que hayan gastado 50.000 millones de dólares el año pasado» ( 91% en dos años).

«Se están armado hasta los dientes para defenderse uno del otro y no están acordando abrir sus fronteras para comerciar entre ellos e integrarse económicamente», lamenta.

Sobre la recuperación de los beneficios de las materias primas de varios paí­ses como Bolivia o Ecuador, estimó que «depende de cómo lo hagan».

«Esos paí­ses están viviendo de la ilusión de creer que se van a desarrollar en base a las materias primas», «viven en el siglo pasado», pero «lo que hay que hacer es crecer añadiendo valor agregado a esas materias primas» con otros productos «sofisticados».

Sobre las liberaciones en Cuba tras la visita del canciller español, las consideró «un paso atrás lamentable de la polí­tica española», ya que España ha mantenido tradicionalmente lazos con la dictadura cubana pero al mismo tiempo también con la oposición pací­fica cubana desde 1991″.

«El gobierno español manda un mensaje muy peligroso hacia Venezuela, Ecuador, Bolivia: Señores, cierren canales de televisión, encarcelen opositores, hostiguen a la oposición pací­fica que esos actos no van a tener ninguna consecuencia internacional».