Retorna la NBA con eternos favoritos


Amare Stoudemire, de los Phoenix Suns, clave el balón en un encuentro de la pretemporada de la NBA. FOTO LA HORA: AFP CHRISTIAN PETERSEN

Phil Jackson, a punto de pasar el cabo de todas las leyendas de los banquillos; Kobe Bryant, en plena aceleración por acercarse al palmarés de su utópico alter ego, Michael Jordan; y Pau Gasol, sacando oro de todo cuanto toca en el esplendor de una carrera admirable. Los Lakers, campeones, deslumbran. Por si no fuera suficiente, han renunciado a contar con Ariza para añadir unas gotas ácidas a su potencial con la incorporación de un tipo tan imprevisible y controvertido como Ron Artest, al que se compara con el excéntrico Dennis Rodman que tuteló Phil Jackson en la época gloriosa de los Bulls. No hay mejor noticia para la NBA, ansiosa por levantar el listón después de su primera temporada de recesión económica, al menos desde que en 1984 se puso al mando de las operaciones David Stern.


Uno de los puntos neurálgicos para desbancar a Los Lakers es la posición de pí­vot en la que cuentan con tres baluartes: Bynum, Pau Gasol y Odom. Los Cavaliers han buscado un guardaespaldas para LeBron James y han reclutado a Shaquille O»Neal mientras que los médicos de los Celtics han acumulado horas extra para resucitar a Kevin Garnett.

A los codazos que se auguran en el Este, se añade la previsión de que los Spurs recuperen el nivel que les llevó a ganar tres anillos desde 2003 a 2007, sin descartar que Portland y Denver puedan llegar más lejos que el año pasado. Paralela a la lista de espera de estrellas que aspiran a su primer anillo, caso de LeBron James, Dwight Howard, Carmelo Anthony y Vince Carter, transcurre la carrera de los que desean desempatar el récord de jugadores en activo con cuatro tí­tulos: Kobe, Shaquille, Fisher y Duncan.

LeBron, visto cuando era un adolescente como el sucesor in pectore de Michael Jordan, cumplirá 25 años en diciembre. Todaví­a no ha logrado su primer anillo. La presión empieza a ser enorme para la figura de los Cavaliers, aunque Jordan no ganó su primer tí­tulo con los Bulls hasta que cumplió 28 años. El pasado ejercicio, el equipo de Cleveland se estampó contra Dwight Howard y los Magic. Los Cavaliers han apostado por O»Neal. El pí­vot de 2,16 metros y 147 kilos, a sus 37 años, deberí­a ser el complemento ideal para LeBron, como en su dí­a lo fue para Kobe Bryant o para Dwyane Wade. «Es un poco menos atlético que en Los íngeles», concede LeBron hablando sobre su nuevo compañero. «Pero es mucho más sabio. Es mucho mejor jugador ahora. Todaví­a es dominante».

No es desdeñable el trí­o interior que los Cavaliers opondrán a Los Lakers: Shaquille, Varejao e Ilgauskas. «Tengo 37 años, ya no es mi época. La tuve e hice lo que hice. No serí­a ventajoso para mí­ tirar 30 veces por partido. Le daremos la pelota a LeBron y que haga lo que él hace; cuando me la pase, yo haré mi trabajo». Shaquille promedió en los Suns 17,8 puntos y 8,4 rebotes, lejos de los 24,7 puntos y 11,2 rebotes que promedia en su carrera. Además, se ha perdido un partido de cada dos desde que ganó su último tí­tulo con los Heat en 2006.

«Con Garnett en buena condición, recuperamos las máximas opciones para ganar el tí­tulo», afirma Doc Rivers. La recuperación fí­sica de KG después de sus problemas la pasada temporada es vital para un equipo que mantiene el mismo quinteto con el que reverdeció laureles para los Celtics en 2008 y dio cuenta además de Los Lakers, su eterno rival. Al retorno de Garnett hay que añadir el fichaje de Rasheed Williams. El pí­vot con el que los Pistons lograron el tí­tulo en 2004, ya en el final de su carrera, será el relevo de Garnett con la misión de convertirse en el veterano capaz de matar determinados partidos en una misión similar a la de Robert Horry durante los últimos años con los Spurs.

El adiós de Turkoglu y la llegada de Vince Carter cambian notablemente la configuración de los Magic. Jameer Nelson deberá volver a ser el que fue antes de lesionarse para llevar la manija que tanto tiempo se dejó en manos del jugador turco durante los play offs. Howard llegó exhausto a la final del año pasado. Cuentan que su preparación durante la pretemporada ha sido asombrosa. Los Magic han sacrificado a un novato prometedor como Courntey Lee en aras del proyecto a corto plazo: ganar el anillo. La llegada de Carter (20,8 puntos, 5,1 rebotes y 4,7 asistencias) corrige sobre el papel la falta de amenaza desde el perí­metro.

Los Spurs no están acostumbrados a despedirse de los play offs a las primeras de cambio. Sucedió el curso pasado y Gregg Popovich reaccionó con rapidez. Despidió a Bowen, Oberto y Thomas y reclutó a Richard Jefferson. «Si hay una virtud que tengo la suerte de poseer es la polivalencia. Si el equipo tiene necesidad de que defienda, que anote, que lance de tres o que juegue en el poste, soy capaz», asegura el jugador llegado de Milwaukee. Con él, Parker, Ginobili y Duncan, se abre la era del Big Four en San Antonio. Los Lakers tendrán competencia para dar y tomar.