Hace falta Cristiano Ronaldo


Kaká, mediocampista creativo del Real Madrid, no encontró a quién habilitar con sus balones para romper el cerco defensivo del Sporting de Gijón, el pasado sábado. FOTO LA HORA: AFP MIGUEL RIOPA

Desde hace tres semanas, el Real Madrid ha sufrido por la falta de gol, lo que ha redundado en malos resultados. El sábado pasado, por ejemplo, debió salir de El Molinón de Gijón con un empate sin goles, lo que contrasta con la goleada que propinó ayer el FC Barcelona, su archirrival.


«No hay que hablar de los que no están», dijo Pepe. «Prefiero no hablar de los que no vinieron», se resistió Jorge Valdano. Pero, aunque nadie lo diga, todo el mundo recuerda a Cristiano Ronaldo, que desde hace tres semanas sufrió la lesión de tobillo durante el encuentro de la Liga de Campeones contra el Olympique de Marsella. Desde entonces, todo ha sido resultados negativos.

Hasta que cayó lesionado Cristiano, el Madrid fue el equipo más goleador y rematador de la Liga. En las cinco primeras jornadas del campeonato, el promedio de remates a puerta del delantero fue de uno cada 13 minutos. La frecuencia le sitúa en una dimensión inaudita. Junto a Benzema (uno cada 25) y Kaká (uno cada 28), el extremo convirtió al Madrid en un pelotón de fusilamiento.

En las últimas décadas no ha habido un caso parecido. Desde que se recogen estas estadí­sticas, en 1998, los cañoneros más activos del Madrid fueron Morientes y Raúl (un tiro cada 31 minutos entre 1999 y 2001), Ronaldo (uno cada 26 en 2006) e Higuaí­n (uno cada 25 en la temporada pasada). Rematar una vez cada 13 minutos resultó imposible hasta para Ronaldo Nazario. No lo es para Cristiano Ronaldo, cuyo impacto se percibe hasta hoy. La media de disparos del Madrid sigue siendo la más alta de los últimos 15 años: 19 por partido.

Lo peor, es que no sólo se debe la baja en sus intentos, sino que íker Casillas, el portero madridista, ha sufrido más el atrevimiento de los rivales. Contra el Sevilla vivió bajo asedio. Contra el Valladolid volvió a quedarse mano a mano con los delanteros. El Milan le puso en un serio aprieto. En El Molinón no le exigieron tanto. «En la segunda mitad pasé inadvertido», comentó ayer. Sin embargo, Casillas sabe que, por este camino, el Madrid lo pasará mal. Le basta con repasar su estadí­stica de intervenciones esta temporada: una parada cada 21 minutos. Nunca en toda su carrera ha tenido que sacar más balones que iban dentro. Mala señal. Señal recurrente desde que Diawara dejó fuera de juego a Cristiano Ronaldo.

Cristiano tiene marcado en su agenda el 3 de noviembre como la fecha de su reaparición. Ese dí­a el Madrid visita San Siro. «Quiero jugar contra el Milán. Es un partido muy importante para nosotros y voy a intentar estar ahí­», asegura Cristiano Ronaldo.