«Es un error social que se vincule a la juventud en delitos sólo por vivir en una»
– ¿Cuán latentes son la estigmatización y la criminalización hacia la juventud?
– Este hecho es real y es muy duro para los jóvenes y adolescentes; pero hay que tomar en cuenta que los indicadores de pobreza señalan que el 55 por ciento de la población vive en la pobreza y otro 15 por ciento en la extrema pobreza, sólo ahí hablamos que más del 65 por ciento de la población tiene que vivir en áreas marginales y periféricas; entonces es un error social que se vincule a la juventud en delitos sólo por vivir en una zona o por tener escasos recursos.
– ¿Cuáles son los índices de criminalidad en la juventud?
– Es importante hablar de estadísticas reales: lo que vemos es que la adolescencia no comete ni el 5 por ciento de los delitos por los que se abren procesos en el Organismo Judicial. Lo que sí se tiene son muchos prejuicios de cuando se ven a los jóvenes con modas propias, la gente se asusta y se genera una mala percepción de ellos.
– ¿Por qué se da tanta estigmatización?
– Influye un poco la cultura impuesta por la televisión, en las películas se muestran esas imágenes que crean estereotipos. Eso se debe también a que la propia generación adulta ha olvidado la moda que tuvieron en esa edad, la cual generó reacción de animadversión a los adultos de entonces; creo que lo correcto es aceptar que los jóvenes tienen su propia moda.
– ¿Cuáles son los efectos de esa estigmatización constante?
– Son muchos y negativos. A los jóvenes se les niega el acceso a la educación por medio del ingreso a colegios o universidades; además, ésta redunda en la obtención de trabajo: a los muchachos les preguntan en qué zona viven y eso les afecta en su posibilidad de obtener un empleo, además, les afecta en sus relaciones propiamente sociales.
– ¿Es un delito pertenecer a una pandilla?
– No. En Guatemala existe la libertad de asociación siempre que en ésta no se cometan actos delictivos; sin embargo existe la presunción de inocencia y todo joven que no ha cometido delito no tendría por qué ser sujeto de sospecha.
– ¿Cómo ir cambiando esa estigmatización?
– Creo que ya se están dando pasos: los medios de comunicación juegan un papel importante en ese cambio, ya que se ha visto que últimamente le dan menos preponderancia a los crímenes de adolescentes. Además, creo que hay cientos de acciones buenas en la juventud que no se publican y deberían darle alguna prioridad.
– ¿Qué recomendaciones haría al Estado?
– La PNC o el MP no deberían precipitarse en detener a los jóvenes sólo por su apariencia, sino cuando haya una denuncia que se pueda verificar. í‰stos deben ser cuidadosos y trabajar sobre todo en la prevención.