Cualquier experto en salud estaría de acuerdo en el consumo de leche como un buen hábito. Sin embargo, el consumo del principal producto lácteo líquido está decayendo en todo el mundo, y en Guatemala no es la excepción.
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Según la Organización Mundial de la Salud, los niveles recomendables de consumo personal de leche es de 146 litros anuales, lo que implica tres vasos diarios por persona. Sin embargo, de acuerdo con las estadísticas, Guatemala sólo consume 56 litros anuales per cápita.
Esta cifra contrasta con un país cercano, como Costa Rica, que consume 200 litros per cápita al año.
Un sólo vaso de leche contiene alrededor de 20 por ciento del calcio requerido por el ser humano cada día, y dentro de su composición química contiene más de 20 nutrientes para el correcto funcionamiento de las células y los tejidos del cuerpo.
Este bajo consumo ha sido motivo del resentimiento de la industria productora de la leche en el país.
Sin embargo, no sólo en Guatemala se padece esta baja ingesta de leche, sino que en otras latitudes del planeta se ha observado que la industria láctea está gozando de subsidios, con la finalidad de paliar la crisis que vive este sector.
EL CASO EUROPEO
Mariann Fischer Boel, comisaria europea de Agricultura, aceptó en esta semana lleva la propuesta a las autoridades de la Unión Europea para que haya una ayuda adicional, de 280 millones de euros para el sector de la leche, durante el 2010, tras peticiones de los países miembro.
La ayuda está en función de la producción y limitada por las cuotas que les corresponde, lo que implica que habrá unos mil euros en promedio por ganadero productor de leche.
EN GUATEMALA
El crecimiento de los productores de leche se promovió en alguna medida durante el gobierno de Oscar Berger, pero ahora los programas han cambiado y los productores señalan que el impacto que causó fue a nivel moral.
El gobierno actual sustituyó el programa de Vaso de Leche por el de la refacción escolar, que prefería ofrecer Incaparina, ya que es más nutritiva y más barata, lo cual representa una gran ventaja ante los lácteos tradicionales.
«El programa del Vaso de Leche motivó un poco más el aumento de la producción, pero el decrecimiento no incidió; el momento de la crisis se superó y se podría decir que seguimos produciendo en los mismos renglones», defendió Mónica Rosales, presidenta de la Cámara de Productores de Leche.
Además, Rosales argumentó que el sector está en desventaja competitiva con la leche en polvo importada, ya que no cuentan con medidas arancelarias que los protejan.
Costa Rica, que es el productor de leche más grande de Centroamérica, tiene para la importación de este producto un arancel de 60%, mientras que en Guatemala el arancel es entre el 15 y el 20 por ciento para la importación. A ello se le suma que el producto es subsidiado en muchos países por el Gobierno, y el precio del litro de leche se fija por el comportamiento internacional, sin tener las ventajas proteccionistas que se dan en otros países como Nueva Zelanda, los integrantes de la Unión Europea (UE), Cono Sur, México y Estados Unidos.
En los últimos años, la Cámara de Productores de Leche de Guatemala, con el propósito de continuar con el crecimiento del sector lácteo a nivel nacional, ha realizado esfuerzos por mantener programas de capacitación y asistencia técnica para los productores nacionales, a través de los cuales se les orienta en el control de calidad para la leche, por medio de técnicas modernas de ordeño, adquisición de equipo moderno y selección genética del ganado, entre otros.
Las medidas han traído como resultado un crecimiento en el volumen de producción, que hoy día llega a un millón de litros de leche de calidad competitiva en todo el territorio nacional. Se estima que en el país existen 32 mil productores de leche, entre pequeños, medianos y grandes productores.
En los últimos cinco años, se ha mejorado la capacidad instalada, se han cuidado las normas sanitarias y cabe destacar el esfuerzo de los productores en invertir en la adquisición de equipo especializado como enfriadores, ordeñadoras eléctricas, etc. para obtener un producto tipo A.
El desarrollo impulsado por los productores no va de la mano con la cultura de ingesta de lácteos en el país. Guatemala se ubica en Latinoamérica como uno de los países en donde se consume menos lácteos.