«Es una contribución a la paz», dijo el seleccionador hondureño, el colombiano Reinaldo Rueda, desde El Salvador, en alusión a la crisis política que vive Honduras desde el 28 de junio cuando fue derrocado el presidente Manuel Zelaya. El presidente sustituto, Roberto Micheletti, habló emocionado en las cadenas de radio anunciando «feriado nacional».
«Que me perdonen los que les gusta trabajar, pero ha sido una decisión de la Presidencia y de los ministros: mañana feriado nacional», dijo el mandatario de facto. «Dios bendiga a Honduras, ¡qué felicidad!, a los gringos le agradecemos mucho el empate. Ya somos mundialistas y al señor Rueda», subrayó el gobernante.
Mientras, Zelaya celebró con unas 50 personas en la sede de la embajada de Brasil, donde se refugia desde el 21 de septiembre cuando entró clandestino al país después que los militares lo sacaran el día del golpe. Los catrachos asistirán por segunda ocasión a una Copa del Mundo de la FIFA, luego de debutar en el Mundial de España-1982.