San Ignacio de Antioquí­a



Dicen que fue un discí­pulo de San Juan Evangelista. Por 40 años estuvo como obispo ejemplar de Antioquí­a que, después de Roma, era la ciudad más importante para los cristianos, porque tení­a el mayor número de creyentes. Mandó el emperador Trajano que pusieran presos a todos los que no adoraran a los falsos dioses de los paganos. Como Ignacio se negó a adorar esos í­dolos, fue llevado preso