El mundo busca motor para su crecimiento


Un hombre y una mujer están parados frente a un anuncio de la muñeca Barbie, de la empresa Mattel, en Shanghai, China. Desde que Estados Unidos dejó de ser el mayor consumidor del mundo, la economí­a global analiza que quizá China asuma ese papel para mover el crecimiento económico. FOTO LA HORA: AFP PHILIPPE Lí“PEZ

Desde que el consumidor estadounidense dejó de asumir el papel de principal motor del crecimiento mundial, los expertos buscan que China asuma el relevo, aunque también tratan de encontrar locomotoras en otras regiones del mundo para encabezar la recuperación económica.


«Lo que sustituirá al consumidor estadounidense como origen de la demanda todaví­a no está muy claro», admitió en Estambul el presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, durante la reunión anual de su institución y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que concluyó este miércoles.

Antes de la crisis, el reparto de tareas parecí­a sencillo: los hogares estadounidenses se endeudaban para comprar productos fabricados principalmente en Asia, y sobre todo en China, empujando así­ el crecimiento mundial.

La crisis redistribuyó las cartas, pues el consumidor estadounidense se muestra ahora prudente con los gastos. «La tasa de ahorro en Estados Unidos aumentó considerablemente y podrí­a permanecer elevada durante bastante tiempo», admitió el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn.

«En este contexto, la responsabilidad de alimentar el motor de la economí­a mundial corresponde a otros paí­ses, especialmente a los que tienen un modelo económico basado en las exportaciones», afirmó el responsable de la institución financiera. «Pero esa transición no será fácil», advirtió.

China, claramente designada por el jefe del FMI, todaví­a no completó su evolución, pese a que Pekí­n anunció en noviembre su intención de inyectar en los engranajes económicos del paí­s 4 billones de yuanes (cerca 600.000 millones de dólares) en dos años para compensar la caí­da de sus exportaciones.

Al no disponer de un sistema de seguridad social desarrollado, los chinos ahorran mucho para su vejez. Además, el jefe economista del Banco Asiático de Desarrollo, Jong-Wha Lee, destacó que los enormes beneficios acumulados por las firmas chinas no se trasladan a sus empleados.

«Los beneficios de las empresas deben ser reorientados hacia los hogares para incrementar su consumo», explicó.

Pero China podrí­a registrar a partir del próximo año problemas relacionados con el crecimiento de su fuerte oferta de crédito, y su dinamismo podrí­a no ser suficiente para liderar la demanda mundial.

«Una economí­a mundial equilibrada necesita varios polos de crecimiento y no basta con añadir China o India», admitió Zoellick. «Paí­ses de América Latina, de Asia y de Oriente Medio pueden aportar su contribución», afirmó Zoellick.

Ilan Goldfajn, jefe economista del banco brasileño Itau Unibanco, declaró que la clase media de Brasil podrí­a contribuir a reactivar el consumo mundial y reformar el papel de lí­der regional económico, que asumió este año al encabezar la recuperación de América Latina, gracias a sus exportaciones hacia China.

Algunos expertos piden más innovación. El Premio Nobel de Economí­a, Joseph Stiglitz, recomendó «adaptar la economí­a mundial al cambio climático», para que el crecimiento mundial tenga un nuevo motor.