REALIDARIO (DCLIII)


Cianuro para la salud pública y el desarrollo La multinacional de origen canadiense Montana Explotadora S.A., por medio del proyecto minero Marlin, está empeñada en hacerle el servicio al paí­s de la eterna de importar varios miles de toneladas de cianuro de sodio, un compuesto quí­mico de propiedades milagrosas y alta efectividad para el desarrollo y el progreso de las comunidades donde es aplicado con generosidad, ya que dicha sal del ácido cianhí­drico mejora la calidad de vida allí­ donde se le derrama o emplea, pues purifica las fuentes de agua, abona la tierra, acrecienta la flora, incrementa la fauna, coadyuva a la salud fí­sica y mental de los pobladores, en particular la fecundidad de las mujeres y la capacidad cerebral e intelectual de los niños, especialmente en el departamento de San Marcos, lo cual conlleva una alta calidad de vida dentro de los parámetros y los estándares de la más ortodoxa e impoluta economí­a de mercado. Y todo eso debido al ecológico cianuro de sodio que introduce en Guatemala la benemérita compañí­a Montana Explotadora S.A. (La extracción de nuestro oro está considerada un beneficio colateral.) (Para esclarecer cualquier duda, consultar con la poderosa Asociación de Vendepatrias, Entreguistas y Cipayos de Guatemala, AVENCIPAGUA)

René Leiva

*****

El techo del presupuesto. Curioso e ignorante a la vez que uno puede ser, un dí­a de estos tuve el razonable antojo de conocer, de avistar con mis propios ojos el techo del presupuesto general de la Nación y entonces me dirigí­ al edificio del ministerio de finanzas públicas en el centro cí­vico, con la idea de que precisamente allí­ se podrí­a apreciar dicha parte superior que cubre y cierra al cálculo más o menos anticipado de los gastos e ingresos previstos por el fisco, que desde luego es diferente y mucho más bajo que el techo del mencionado edificio, por razones obvias. Tení­a yo el capricho de saber si el techo del presupuesto tiene terraza o azotea a donde se pueda subir y desde la cual apreciar la ciudad capital, o parte de ella. Pero mi primer tropiezo lo encontré al ingreso de la dependencia. (Continuará).

*****

Sentar un precedente. ¿Cuándo fue la última vez que se sentó un precedente, digno de tal nombre, en el paí­s de la eterna? Son muchos ya los ciudadanos de diversas tendencias que anhelan y ansí­an con grandes expectativas el dí­a en que se siente un precedente de verdad, genuino, auténtico y legí­timo, que en buena medida condicione parte de nuestro futuro inmediato. «Aquí­ hace mucho tiempo que no se ve sentar un precedente», suele quejarse la gente, no sin cierta ansiedad. Claro que la promesa de sentarlo, cualquier tipo, clase o especie de precedente que fuera, siempre existe, pero su cumplimiento o realización pronta y cumplida ya entre otro desorden de ideas. Y el tiempo transcurre, como a todos nos consta. Lo que se ignora es si hay escasez y carestí­a de precedentes, o es que no existe personal calificado para sentarlos. O las dos cosas.

Tí­tulo (provisional). «De cómo un oligarca guatemalteco se siente más identificado, hermanado y solidario con el oligarca de otro paí­s que con sus propios compatriotas.» (Por expresar algo parecido fue asesinado Juan Luis Molina Loza durante uno de los regí­menes paramilitares o de terrorismo de Estado.)