Ante una visión dominante de que «lo peor de la crisis ya pasó», el desafío es que las medidas adoptadas por los gobiernos para enfrentar la debacle garanticen una recuperación económica sostenida, señalaron expertos ayer en Sao Paulo durante el Congreso brasileño de la Industria 2009.
A pesar del optimismo del sector industrial «sigue habiendo obstáculos a superar», declaró el ex ministro brasileño de Industria y Comercio, Sergio Amaral, quien estimó que el crecimiento «será lento y lleno de incertidumbre y muchos creen que volverá a haber alguna recaída antes de definitivamente volver a crecer».
«El punto central es evitar suspender antes de tiempo las políticas monetarias, las políticas fiscales, que son las acciones concertadas que permitieron salir» de la crisis, como aquéllas asumidas en las reuniones del Grupo de los 20 países más industrializados y emergentes, afirmó por su parte el ex ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna.
Entre los puntos que ponen en mayor riesgo una recuperación sostenida a nivel mundial, el director adjunto del Fondo Monetario Internacional (FMI), Murilo Portugal, destacó de su lado la previsión de que las tasas de desempleo en los países desarrollados continuarán aumentando este año y el próximo, lo cual será reflejo de que «la inversión privada continuará siendo débil».
A su vez, «los bancos en países en desarrollo tienen una recapitalización que todavía no es lo suficientemente fuerte como para recomenzar» con el otorgamiento de créditos, subrayó Portugal durante el congreso organizado por la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP).
El FMI espera que el efecto positivo de varios paquetes de estimulo fiscal lanzados por los gobiernos pierdan fuerza con el tiempo, por lo que la institución «recomendó que se mantengan las políticas fiscales y monetarias actuales especialmente en los países en desarrollo», destacó.
En relación a la región latinoamericana, Lavagna estimó que «las condiciones iniciales (de América Latina) para aprovechar el crecimiento son mucho mejores (que en crisis anteriores) a nivel de crecimiento, inflación, cuentas externas, y niveles de déficit».
En este sentido, América Latina ha mejorado su situación ya que «la tasa de crecimiento era 1% en la década del 80, de 3,3% en la década del 90» y fue mayor en lo que va de esta década, destacó el economista.
Otro elemento que pone en mejor posición a los países latinoamericanos «tiene que ver con que el mundo ha entrado en la etapa del poder de los recursos naturales y recursos básicos», según Lavagna, quien citó productos como el trigo, el maíz y la soja, que experimentan «una fuerte demanda (sobre todo por los países del sudeste asiático y a causa de la producción de combustible».
Ante la crisis que se desató en setiembre de 2008, Chile, Uruguay y Brasil parecen haber sido los países sudamericanos que interpretaron «mejor lo que está pasando en el mundo para ver qué es lo que tienen que hacer», opinó Lavagna.