Mario Orantes, sacerdote condenado a prisión por su complicidad en la ejecución extrajudicial de monseñor Juan Gerardi, aún no recuperará su libertad por medio de redención de penas como pretendía.
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Lo anterior, debido a que la Sala Tercera de Apelaciones resolvió declarar sin lugar la apelación presentada por su defensa luego de la resolución del juzgado Primero de Ejecución, el cual le denegó su libertad anticipada.
La resolución de la judicatura de ejecución se fundamentó en el informe del Hospital Hermano Pedro, donde el sacerdote estuvo internado durante tres años debido a quebrantos de salud, el cual indicaba que el privado de libertad no había realizado ningún trabajo durante ese período.
Tanto su defensa como el propio Orantes indicaron que el informe del sanatorio se refería a que el religioso no se encontraba en la planilla del hospital en mención, por lo que apelaron la resolución de José Luis Patán, juez Primero de Ejecución.
En la apelación, la defensa de Orantes argumentó que el informe del hospital generaba duda en el juzgador y que la duda siempre favorecía al reo, no obstante, los magistrados de la Sala Tercera resolvieron confirmar el fallo del juzgado de Ejecución.
Noé Moya, presidente de la Sala Tercera, declaró: «Esta Sala ha concluido en comprobar los extremos que en la resolución apelada se dicen y de esa suerte no había quedado más que confirmar lo resuelto, es decir, declarar sin lugar el recurso de apelación presentada», indicó.
Se intentó obtener opinión de José Toledo, abogado defensor de Orantes, no obstante, no fue posible la comunicación telefónica.