La depresión presenta multiplicidad de síntomas, muchos de ellos pueden ser físicos por lo cual motivan consultas médicas frecuentes. Pero su falta de validación en la sociedad e incluso de parte de los profesionales de la salud impide ver a esta enfermedad de manera seria. Ella constituye un factor de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares; y necesita un tratamiento con acciones prontas y eficaces que contribuyan a su estado de remisión
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Poseer una enfermedad cardíaca en compañía de la depresión presenta un pronóstico más pobre en tanto a su tratamiento y proceso de rehabilitación. La gente que presentan síntomas depresivos tiene: más síntomas coronarios, mayor incapacidad física y menor calidad de vida.
También la depresión está relacionada a otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca; tales como, la hipercolesterolemia y la dependencia a la nicotina.
La enfermedad cardíaca ha sido considerada una enfermedad masculina, sin embargo, las estadísticas han ido variando, esto debido a la condición y situación de género de las mujeres. Ya que las mismas conllevan al aumento del estrés, con la repercusión de mayor número de depresiones y el abuso del tabaco en la población femenina.
Las personas deprimidas pueden manifestar un engrosamiento y endurecimiento de las arterias, signo temprano de enfermedad coronaria. Los síntomas físicos de la depresión, como la pérdida de apetito y la fatiga, deterioran las arterias, según artículo publicado en Archives of General Psychiatry. Se conoce que muchos pacientes con depresión mayor presentan desregulación del sistema adrenérgico, lo que conlleva el riesgo de producir cambios en el ritmo de los latidos cardíacos.
Otra vía alterna donde la depresión puede manifestarse, es en la coagulación sanguínea. Las plaquetas son células de la sangre que se encuentran en todo el sistema vascular y cuando se alteran pueden presentar enfermedades cardiovasculares o cerebro-vasculares. Forman coágulos que se unen a las paredes del sistema circulatorio (trombos) los cuales al desprenderse pueden conducir a tromboembolias.
Lo anterior se asocia a que las plaquetas tienen receptores serotoninérgicos, dopaminérgicos y adrenérgicos. La serotonina está involucrada en la génesis de la depresión y también de la trombosis.
Se han evaluado mecanismos por los cuales la depresión induce a eventos cardíacos: 1. Factores biológicos: se estima la existencia de un factor genético común para la depresión y las enfermedades cardiovasculares; 2. Factores conductuales: Falta de constancia al tratamiento, mala calidad de alimentación, poca actividad física, la existencia de estilos de vida no saludables, el aislamiento y el poco apoyo social.
Es difícil obtener apoyo social para las personas que sufren de depresión, cuando en la misma sociedad, esta enfermedad no es considerada como tal.
Podemos seguir negando la depresión como enfermedad, pero cada día tenemos más evidencias que si ella no es tratada de manera oportuna y adecuada; puede conducir al desarrollo de otras enfermedades.
En la ciudad de Guatemala en el Hotel Barceló, Salón las Naciones, del 13 al 16 del octubre del presente año. Se realizará el Congreso Nacional de Cardiología: «DE ROJO POR LAS MUJERES». Evento que tiene como relevancia el dar a conocer el aumento del riesgo de enfermedades cardíacas dentro de la población femenina, aunando la depresión como un factor de riesgo de estas. El Congreso es organizado por la Asociación Guatemalteca de Cardiología, en la que tenemos el orgullo de contar con la primera presidenta mujer, la distinguida cardióloga, Dra. Guisela Castellanos. Se espera la participación y asistencia del sector salud y de la población general.