Los bomberos avanzaban hoy muy lentamente en medio de los escombros inestables para intentar extraer el cuerpo de un segundo ecuatoriano muerto en el atentado cometido el sábado pasado por ETA con una furgoneta bomba en el aeropuerto madrileño de Barajas.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, dijo en el lugar del atentado que harán falta a los bomberos algunas horas más para extraer el cuerpo de Diego Armando Estacio, dada la «fragilidad de la estructura».
Los bomberos «evitan retirar la mínima piedra que pueda provocar el derrumbe de los pisos superiores» donde trabajan otros socorristas, subrayó el vicepresidente del gobierno regional, Alfredo Prada.
El cuerpo de Diego Armando Estacio fue localizado la noche del jueves dentro de su coche, en el estacionamiento destruido en gran parte de la terminal 4 del aeropuerto de Madrid.
Un brazo y antebrazo del ecuatoriano fueron filmados por una microcámara de fibra óptica introducida por un agujero practicado entre los escombros.
El cadáver de su compatriota Carlos Alonso Palate, 34 años, que había sido hallado el miércoles por la tarde, fue repatriado hacia Ecuador en un avión militar fletado el jueves por la tarde.
Los dos ecuatorianos dormían en sus automóviles mientras esperaban a familiares que llegaban a España en el estacionamiento del aeropuerto cuando se produjo la explosión de una furgoneta bomba colocada por un comando de la organización independentista vasca ETA.
El estacionamiento fue evacuado por la policía, aunque de manera incompleta, cuando ETA anunció la inminencia de la explosión mediante tres llamados telefónicos.