Organizaciones sociales alertaron sobre el peligro que corre la elección de magistrados idóneos para integrar la nueva Corte Suprema y de Apelaciones (octubre 2009-octubre 2014), cuyo plazo para postularse venció ayer.
Unas 15 entidades expresaron en un comunicado su preocupación «por los intereses de grupos de poder tradicionales, crimen organizado y otros sectores interesados en influir en la elección de magistrados» para integrar las Cortes para un período de cuatro años.
El Congreso de Guatemala aprobó una ley para hacer más transparente el proceso de elección de los nuevos jueces de las dos Cortes y desde hace dos semanas se crearon las Comisiones de Postulación, que este lunes cerraron las puertas para que aspirantes entregaran su hoja de vida.
Las comisiones, integradas por un representante de los rectores de las universidades, los decanos de las facultades de derecho y representantes del Colegio de Abogados y Notarios, tendrán que seleccionar a los 26 candidatos a Corte Suprema y 180 candidatos a la Corte de Apelaciones.
De estos, el Congreso tendrá que elegir a los 13 magistrados a la Corte y 90 de la Corte de Apelaciones.
Las entidades sociales denuncian que la selección de candidatos ha estado manipulada «en todo el proceso» en un país que «atraviesa por una de las peores crisis de seguridad de su historia, con más de 6 mil homicidios en el año 2008», una de las cifras más altas de violencia de América Latina.
El 95% de los delitos que se presentan al sistema de justicia quedan en la impunidad, recordaron, aunque en los «casos más graves», solamente «dos de cada cien casos de homicidio, uno de cada cien casos de violación, y cuatro de cada cien casos de evasión fiscal obtienen una respuesta del sistema penal; mientras que en los casos del conflicto armado interno la impunidad es casi total», lamentan.
Entre las entidades denunciantes figuran la Asociación de Abogados Mayas de Guatemala, el Centro de Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), Centro de Análisis Forenses y Ciencias Aplicadas, el Concejo Ecuménico Cristiano de Guatemala y la Fundación Rigoberta Menchú.