Hace 20 años que no se construye una refinería en México, pero ahora Petróleos Mexicanos (Pemex) decidió hacerla en Hidalgo, un pequeño estado al noroeste de la capital del país.
Con este proyecto el gobierno mexicano pretende reducir las importaciones de gasolina, que según cifras oficiales superan los 390.000 barriles por día.
La nueva refinería costará US$10.000 millones, y empezará a funcionar en 2015, según estimaciones oficiales.