El recurso hí­drico


Uno de los bienes más preciados para la existencia de la vida y el desarrollo humano es el agua, su utilización es algo que obligadamente debe de regularse. Sin agua no puede existir la vida humana, podemos vivir varios dí­as sin alimentos, pero no podemos sobrevivir 72 horas sin agua.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

El cambio climático está afectando las principales reservas de agua dulce como son los polos y la mala utilización o abuso de la tierra poco a poco, inexorablemente incrementa las tierras áridas, los desiertos.

 

El agua es fundamental en la agricultura, en la generación de oxí­geno y bien utilizada permite enriquecer la producción alimenticia y la generación de energí­a limpia sin ser excluyentes unos de otros, en sentido alguno.

 

Nuestro paí­s urgentemente debe enfocar su atención y preocupación hacia la regulación del uso de los rí­os, de los lagos y de los bosques. Nuestra topografí­a permite con menores costos la creación de embalses que deben y pueden ser utilizados para multiplicar el riego agrí­cola, especialmente el riego por goteo. En muchos casos esas mismas aguas pueden ser previamente utilizadas en generar energí­a eléctrica.

 

China es un paí­s donde cada dí­a más se multiplica la generación eléctrica de forma hidráulica. No sólo la presa más grande del mundo de las siete gargantas, sino miles de miles de embalses con pequeñas plantas generan energí­a eléctrica.

 

Guatemala tiene un elevado número de rí­os, de saltos de agua en la mayorí­a del territorio nacional que podrí­a generar el triple de lo que actualmente se genera de energí­a eléctrica sumados todos los medios de generación. Aún cuando los planes de campaña del actual gobierno preveí­an la creación de una o dos hidroeléctricas similares a Chixoy, han pasado 18 meses de gobierno y no se ha concretado nada al respecto. Las explicaciones pueden ser muchas pero junto a las excusas no resuelven el problema.

 

¿Qué sucederí­a, Dios no lo quiera ni lo permita, si un derrumbe o cualquier otro acto natural redujese la generación eléctrica de Chixoy? Quebrarí­an la mitad de las pequeñas empresas, aumentarí­a el precio de la energí­a doméstica e industrial al doble y nuestras exportaciones de productos industriales y alimenticios se vendrí­an a bajo. Serí­a un problema mayor que los efectos climatológicos llamados el Niño y la Niña, porque indudablemente Guatemala depende en aproximadamente en un 40% de su electricidad de la hidroeléctrica de Chixoy.

 

Invertir en producción de generación hidroeléctrica es una inversión conveniente, productiva y segura, pero no es de la noche a la mañana que se construye y se pone en actividad una hidroeléctrica.

 

El gobierno, tanto a nivel Ejecutivo como Legislativo, deberí­a de declarar de interés y urgencia nacional la construcción y puesta en operación de Xalbal y Xalalá porque estas dos hidroeléctricas son más importantes para el futuro del paí­s que toda la infraestructura restante junta. Si un operador internacional asociado con el IGSS, con los usuarios y consumidores domiciliarios, comerciales e industriales suscriben y aportan la inversión, no habrí­a imposible que se les antepusiera. Hasta al gobierno de Romeo Lucas se le tiene que reconocer que con todos los inconvenientes y defectos, le legó al paí­s la hidroeléctrica de Chixoy. ¡Querer es poder!