La visita a Birmania, el sábado y domingo, de Webb, allegado al presidente Barack Obama, llega cuando al régimen birmano le llueven las críticas internacionales por haber prorrogado año y medio el arresto domiciliario de la dirigente opositora birmana Ang San Suu Kyi, de 64 años.
Un norteamericano de 54 años, John Yettaw, fue condenado junto con ella a siete años de reclusión y trabajos forzosos por haber estado en secreto en casa de la Premio Nobel de la Paz. La salud de Yettaw es frágil y ha tenido varios ataques de epilepsia estando detenido.
«Esta semana, el senador Jim Webb debe reunirse con los máximos dirigentes del Gobierno de Birmania, entre ellos el generalísimo Than Shwe», indicó un comunicado del gabinete de Webb.
«De producirse el encuentro, será la primera vez que un alto responsable norteamericano se entrevista con el máximo dirigente de Birmania», agrega el texto, y recalca que ningún congresista estadounidense ha viajado a Birmania en más de diez años.
Than Shwe, de 76 años, llegó al poder en 1992 y ha sido considerado hasta ahora una de las «bestias pardas» de Estados Unidos, que impone sanciones a Birmania por las repetidas violaciones de derechos humanos y la ausencia de reformas democráticas en ese país.
Webb, que hoy llegó a Laos dentro de una gira que realiza por el sureste asiático, preside la subcomisión senatorial de Asuntos Exteriores para Asia oriental y el Pacífico.
«Es sumamente importante que Estados Unidos se vuelva a implicar en el sudeste asiático a todos los niveles», indicó Webb en otra declaración que anunció su llegada a Vientián, capital de Laos.
Jim Webb, un veterano de la guerra de Vietnam, también debe visitar Tailandia, Camboya y Vietnam de aquí al 22 de agosto.
El presidente Obama se sumó del martes a la comunidad internacional para «pedir la liberación inmediata e incondicional de Aung San Suu Kyi». También se inquietó por la suerte reservada a Yettaw.