El PIB se contrajo un 10,9%


La economí­a rusa tuvo un desempeño peor que el esperado en el segundo semestre de 2009, con una contracción de casi el 11% de su PIB respecto al mismo periodo de 2008, aunque según los analistas puede esperar alguna mejorí­a en los próximos meses.


El Producto Interno Bruto (PIB) ruso tuvo un derrumbe de 10,9% interanual en el segundo trimestre, de acuerdo con datos preliminares divulgados el martes por la Agencia Rusa de Estadí­sticas (Rosstat).

Así­ y todo, el í­ndice muestra un aumento de 7,5% respecto al primer trimestre del año.

El resultado interanual es peor que el esperado por las autoridades, de una caí­da de un 8,7% a un 10%.

También «es peor que el esperado por el mercado, de una contracción del 10,2%», dijo Chris Waefer, economista del banco moscovita de inversiones Uralsib, en declaraciones a la AFP.

El gobierno prevé que 2009 cerrará con una contracción de 8,5% del PIB, que mide todas las riquezas producidas por un paí­s.

Los datos de la economí­a rusa «contrastan con los números elevados» de las demás potencias emergentes del denominado grupo de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), señala Waefer, recordando que China proyecta para este año un crecimiento en torno de un 10%, India de un 8% y Brasil de un 2%.

De acuerdo con el analista, ello se debe a que los bancos rusos siguen muy reticentes a abrir el crédito a las empresas, pese a los insistentes llamamientos del gobierno para que vuelvan a irrigar a través de ese canal la economí­a del paí­s.

El sector bancario ruso, vapuleado por las turbulencias de la crisis financiera mundial, está particularmente expuesto a los créditos de riesgo; según un estudio de la agencia de calificación Moody»s, el nivel de activos tóxicos de los bancos rusos se eleva al 11% de sus carteras y podrí­a llegar a 20% a fin de año.

Pero «el principal problema de la economí­a rusa es que prácticamente no se ha diversificado en los últimos 18 años» (desde el desmembramiento de la Unión Soviética en 1991), prosigue Weafer.

El presidente ruso Dimitri Medvedev dijo el lunes que Rusia, fuertemente dependiente de sus exportaciones de hidrocarburos, tiene que reformar rápidamente la estructura de su economí­a, pues de otro modo será un paí­s «sin futuro».

Gracias a sus petrodólares, Rusia tuvo en los últimos años elevados í­ndices de crecimiento: 7,7% en 2006, 8,1% en 2007 y 5,6% en 2008.

«Pero apenas empezó la crisis, nos derrumbamos. Y nos derrumbamos de manera más estrepitosa que otros paí­ses», admitió Medvedev.

Waefer estima que los datos del segundo semestre de este año mostrarán una «recuperación», aunque eso se deberá ante todo a que en el mismo periodo de 2008 ya hubo un declive de la actividad.

«Las inversiones no volverán a Rusia a causa de una reactivación meramente matemática», comentó.

Los analistas del banco Renaissance Capital también anticipan un repunte de la actividad en la segunda mitad de este año, gracias a los efectos conjugados del «recorte de las tasas de interés», la «debilidad del rublo» y «el alza de precios de las materias primas».

El ministro ruso de Finanzas, Alexei Kudrin, dijo ayer que la economí­a rusa sólo podrá recuperar su dinamismo de antes de la crisis dentro de «cuatro o cinco años».