Las ví­speras de Sonia Sotomayor


Sonia Sotomayor, durante su juramento ante el Comité del Senado en Washington.

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<p>El Senado estadounidense se disponí­a hoy a confirmar la entrada en la Corte Suprema de la juez Sonia Sotomayor, la primera de origen hispánico en llegar a la más alta magistratura del paí­s.</p>
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La votación tendrá lugar hacia las 15: 00 horas locales (19:00 horas locales GMT). Los demócratas, con 60 escaños de un total de 100, tienen prácticamente garantizada la confirmación de la candidata del presidente Barack Obama, la tercera mujer en la historia del alto tribunal.

Sotomayor, una juez con 17 años de experiencia en un tribunal de apelaciones federal en Nueva York, criada en el seno de una humilde familia puertorriqueña, cosechará también el apoyo de varios senadores republicanos, pero lejos del consenso que se creí­a inicialmente.

La elección de Sotomayor causó sensación en Estados Unidos porque suponí­a subir un escalón importante para la comunidad hispana, la primera minorí­a del paí­s y la de más rápido crecimiento demográfico.

Pero los conservadores del Partido Republicano, tras su desconcierto inicial, pasaron rápidamente al ataque, dentro de un contexto de creciente hostilidad polí­tica ante la Casa Blanca y sus ambiciosos planes legislativos.

Las audiencias de Sotomayor ante la comisión de Justicia del Senado volvieron a demostrar que la guerra ideológica en torno a la Corte Suprema, donde se dirimen temas como el aborto o el derecho a las armas, es clave en Estados Unidos.

«Muy pocos senadores creen aún en la virtud de situarse más allá de las fracturas partidarias», explicó Susan Low Bloch, profesora de la universidad de Georgetown (Washington).

Siete senadores republicanos anunciaron que votarán a favor de Sotomayor.

El perfil liberal que se atribuye a la juez, con varias declaraciones polémicas en el pasado, fueron criticadas una y otra vez por los conservadores.

Sotomayor declaró en una ocasión que esperaba que una juez «hispana juiciosa» podrí­a hacer un mejor trabajo que un hombre anglosajón.

«Lo considero racista», espetó el miércoles el senador republicano James Inhofe.

Otros legisladores republicanos, como el ex candidato presidencial John McCain, se centraron en criticar lo que consideran una orientación «activista» de la juez.

Desde su juventud de estudiante en las prestigiosas universidades de Yale y Princenton, Sotomayor nunca escondió su deseo que promover el ascenso social de los hispanos, y siempre prestó una atención particular a casos de discriminación racial.

Pero esta juez de 55 años, divorciada sin hijos, tiene al mismo tiempo una sólida carrera judicial a sus espaldas, con sentencias elogiadas por su ecuanimidad y solidez jurí­dica.

«Para nuestra comunidad este voto importa, y contará» en el futuro, advirtió Janet Murguí­a, presidenta de «La Raza», el principal grupo de presión hispano del paí­s.

Los nueve jueces de la Corte Suprema ostentan el cargo de forma vitalicia.