El sector privado estadounidense eliminó más empleos que lo esperado en julio, como consecuencia de la severa y prolongada recesión, destaca un informe publicado antes de los datos oficiales de desempleo esperados el viernes, adelantando que el consumo, clave para la recuperación, continuará débil.
La empresa de investigación laboral ADP anunció que la economía estadounidense perdió 371.000 empleos en el sector privado en julio, 20.000 más que lo estimado por los analistas.
El informe de ADP revela sin embargo que el declive es menor que en junio, cuando se anunció la pérdida de 463.000 puestos.
El declive de julio en empleos no agrícolas fue el menor desde octubre de 2008 y refleja una «mejora notable» entre el primer y el cuarto trimestre de 2009, señaló la firma.
Sin embargo, ADP advirtió que «pese a las últimas cifras que reflejan una estabilización de la actividad económica, el empleo, que usualmente sigue con atraso la tendencia de ésta, continuará disminuyendo en los próximos meses, aunque de manera menos pronunciada».
El informe mensual de ADP da un panorama de la situación del mercado laboral antes de la publicación de los datos oficiales, tanto del sector público como privado.
El Departamento del Trabajo publicará el viernes datos de julio sobre el empleo. La mayoría de los analistas espera un aumento del desempleo de 9,5% a 9,6%, un récord en los últimos 26 años.
También anticiparon que la economía habría perdido 328.000 empleos no agrícolas.
El informe de ADP que da cuenta de una caída de empleos mayor que lo previsto en el sector privado «añadía preocupación entre los operadores de bolsa a la espera del informe oficial del viernes», señalaron analistas de Charles Schwab & Co.
Ian Shepherdson de High Frequency Economics afirmó que la reducción en la pérdida de empleos no agrícolas refleja una fuerte caída de las solicitudes de beneficios de desempleo debido a un número inusualmente pequeño de despidos en el sector automotor temporario.
«No hay duda de que el piso ha sido superado, pese a las cifras siguen siendo terriblemente negativas, ilustrativas del tenor de los datos más recientes» relacionados con el empleo, afirmó el analista.
Otro informe privado publicado este miércoles muestra una fuerte e inesperada contracción en el sector servicios en julio, luego de acercarse al crecimiento en los tres meses anteriores.
El Institute of Supply Management (ISM) señaló que su índice para el sector no industrial cayó por décimo mes consecutivo, a 46,4% en julio de 47% en junio.
La mayoría de los analistas esperaban que el índice del sector -que emplea a más del 85% de los trabajadores no manufactureros- volvería a aumentar luego de superar el punto de equilibrio de 50% entre el crecimiento y contracción en los últimos tres meses.
El índice de empleo del ISM cayó por 18ª vez en los últimos 19 meses a 41,5% de 43,4% antes.
Ambos informes dan nuevos motivos para preocuparse por los datos oficiales de este viernes y la perspectiva nada alentadora acerca de la recuperación de los gastos de consumo, que representan unos dos tercios de la actividad económica estadounidense.
«La baja en el empleo industrial medido por el ISM no es un buen augurio para las perspectivas del empleo en julio», señaló Brian Bethune de IHS Global Insight.
«La baja del índice de empleo parece corroborar el informe de ADP (…) que anuncia una caída más abrupta que lo prevista del empleo en julio», añadió.
«La reactivación (de la economía) seguirá enfrentando grandes dificultades mientras la tendencia del empleo permanezca negativa», señaló.
El informe de ADP «anuncia que los gastos de consumo seguirán siendo débiles», afirmó Andrew Busch de BMO Capital Markets.
Las cifras indican que «la tasa de desempleo sigue aumentando mientras sigue disminuyendo la cantidad de dinero en los hogares. No es un buen pronóstico para el consumo», concordó Shepherdson.