El ataque tuvo lugar en un mercado muy concurrido del distrito de Shah Joy, en la gran carretera que une a Kabul con Kandahar (sur), indicó Ghulam Jailani Jan, jefe adjunto de la policía provincial.
El kamikaze activó su cinturón de explosivos al precipitarse sobre el vehículo de la Dirección Nacional de la Seguridad (DNS, servicios de inteligencia afganos), explicó.
Cuatro civiles y un miembros de la DNS murieron y 16 civiles, dos agentes de la DNS y un policía resultaron heridos en la explosión, según la misma fuente.
El balance de este atentado, que no fue revindicado, no pudo ser confirmado por una fuente independiente.
Zabul es una de las inestables provincias del sur afgano, donde la insurgencia talibán se enfrenta casi a diario con las fuerzas de seguridad afganas y extranjeras, desplegadas en el marco de vastas operaciones para asegurar la zona.
Los insurgentes recurren cada vez más a los atentados suicidas desde hace dos años, pese a que este tipo de ataques no formaba parte de la tradición guerrera de Afganistán y no se utilizaron durante la guerra de resistencia contra los soviéticos (1979-1989).
Los niveles de violencia alcanzaron estas últimas semanas niveles récord desde que los talibanes fueron derrotados a finales de 2001 por una coalición internacional liderada por Estados Unidos.
El próximo 20 de agosto, el país celebra elecciones presidenciales y provinciales.
Algunos observadores temen una abstención masiva motivada por la pérdida de confianza de la población hacia sus dirigentes y por el temor a los ataques.