Santa Marta
En Betania, un pueblecito cercano a Jerusalén, vivía una familia de la cual dice el Evangelio un elogio hermosísimo: «Jesús amaba a Marta, a María y a su hermano Lázaro». Difícil encontrar un detalle más simpático acerca de alguna familia, eran muy amados por Jesús. Es la patrona de los hoteleros, porque sabía atender muy bien cuando la visitaba alguien y en su casa siempre había una habitación lista y bien arreglada para recibir al Divino Maestro.