La búsqueda de consensos entre organizaciones sociales, diputados y funcionarios de los Gobiernos centroamericanos será la estrategia para afrontar los retos que conlleva el cabildeo por una Reforma Migratoria en Estados Unidos.
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Luego de esperar a ser deportado por más de una semana, Julio se sumó a las estadísticas de guatemaltecos expulsados de Estados Unidos por su condición migratoria irregular.
La Dirección General de Migración cuenta hasta el 28 de julio más de 15 mil 700 guatemaltecos deportados, de los cuales 53 son menores de edad.
La migración es un problema que en Centroamérica, afecta a Guatemala de manera particular, en tanto que es el único país de la región que no cuenta con un sistema de protección temporal para sus ciudadanos en Estados Unidos, aunque este estatus tampoco blinda al resto de ciudadanos de la región.
La seriedad del problema requiere de una atención urgente, de manera tal que la sociedad civil y los representantes de los Estados de toda Centroamérica, decidieron unificar esfuerzos para buscar una solución conjunta.
Personas como Julio se ven obligadas a migrar para buscar oportunidades de trabajo que les permitan incrementar su capital para dejar simples consumidores y algún día convertirse en inversores, aunque su sueño es truncado por las barreas legales que EE.UU. eleva sobre la migración.
La respuesta positiva del presidente estadounidense, Barack Obama, a las solicitudes de concebir una Reforma Migratoria en la Unión Americana han sido recibidas con el beneplácito centroamericano, que desde ya se prepara para un intenso cabildeo.
ALTO NIVEL
Miguel íngel Ibarra, viceministro de Relaciones Exteriores, refiere que el cabildeo de alto nivel requiere de la integración de los gobiernos y pueblos centroamericanos.
«Ha llegado el momento en el que tenemos que trabajar todos juntos para alcanzar el mismo objetivo, una reforma migratoria que beneficie a los centroamericanos», señala el funcionario.
Debido a la complejidad de la situación de los migrantes indocumentados que forman agrupaciones sociales en EE.UU., y que aún no se conoce una propuesta de Ley sobre la reforma migratoria, las primeras jornadas de discusión para emprender el cabildeo giran en torno a temas políticos y coyunturales.
En ese sentido, el Ministerio de Relaciones Exteriores resalta la importancia de la regularización migratoria, por las facilidades que podrían darse para la reunificación familiar para aquellos que han estudiado en EE.UU.; así como los programas de futuros trabajadores migrantes, la ampliación de cuotas de visado, reconocimiento de otras condiciones migratorias y el diseño de un programa para apoyar a los guatemaltecos migrantes a su integración en aquel país.
EL RESPALDO
Ibarra estima que el número elevado de congresistas en la Unión Americana y su constante renovación en el Parlamento, así como el difícil acceso al diálogo con algunos senadores complica el cabildeo para las autoridades.
Por consecuencia, las organizaciones de migrantes cumplirán un papel importante para respaldar a las autoridades oficiales que buscan acercamientos de alto nivel para iniciar el cabildeo a favor de los migrantes.
Edelberto Camacho, de la organización Migrantes en Acción, de Los íngeles, California, asegura que la sociedad civil buscará espacios para formar parte del «lobby»en torno a la Reforma Migratoria.
«Ya conocemos desde hace mucho tiempo algunos aspectos de la política norteamericana que con gusto compartiremos con las autoridades guatemaltecas y centroamericanas», refiere el dirigente migrante.
Una de las estrategias que ya se planteó en los primeros acuerdos entre sociedad civil y autoridades, es que los embajadores que cabildearán con los gobernantes estadounidenses se acompañarán de los migrantes, que ahora, jugarán un papel protagónico.
Los días 24 y 25 de julio de 2009, en Chicago, Illinois, se realizó la primera Mesa de Trabajo y Diálogo en materia de Reforma Migratoria en los Estados Unidos, la cual fue presidida por el ministro de Relaciones Exteriores, Haroldo Rodas Melgar y contó con la activa y positiva participación de líderes y representantes de la comunidad migrante guatemalteca en aquel país, de cinco diputados miembros de la Comisión del Migrante del Congreso de la República, de diferentes partidos políticos.