Es la capital de la provincia de Heilongjiang en la República Popular China. La ciudad es conocida como Moscú de Oriente, ya que gran parte de su arquitectura es de influencia rusa. Destaca la iglesia ortodoxa de Santa Sofía. En la actualidad se ha convertido en un museo que muestra las diferentes influencias sufridas por la arquitectura de Harbin. Algunos habitantes de la ciudad consideraban que la iglesia de Santa Sofía alteraba el feng shui local por lo que hicieron donativos para construir un monasterio budista, el Templo de Ji Le.