China exhortó hoy a sus ciudadanos que trabajan en Argelia a extremar la prudencia tras las amenazas de la rama magrebí de Al Qaeda a los chinos en ífrica para vengar la muerte de musulmanes durante los disturbios étnicos en Urumqi, provincia china de Xinjiang, que empezaba a recuperar la normalidad.
Al tiempo que la destacada presencia policial en Urumqi motivó hoy un progresivo aumento del número de empresas y comercios abiertos en la capital de la provincia de Xinjiang, la embajada China en Argelia puso en alerta a sus expatriados ante las amenazas de Al Qaeda.
«La Embajada de China en Argelia llama particularmente a las empresas chinas y a su personal a aumentar la vigilancia y a incrementar las medidas de seguridad», indicó la embajada en un comunicado en su sitio en internet, solicitando ser informada inmediatamente de «toda situación de urgencia».
Este llamamiento se produce al día siguiente de que se publicara un informe (del que la AFP tuvo una copia) del gabinete de análisis de riesgos Stirling Assynt, con base en Londres, en el que se aseguraba que Al Qaeda en el Magreb Islámico (BAQMI), implantado en Argelia, amenazó con atacar intereses chinos en el norte de ífrica para vengar la muerte de musulmanes en China.
Desde el pasado 5 de julio se sucedieron diversos enfrentamientos interétnicos en Urumqi entre uigures, musulmanes y de habla turca, y hanes, la etnia mayoritaria en China, que dejaron al menos 192 muertos y unos 1.600 heridos, según el último balance difundido el miércoles por las autoridades chinas.
Se trata de la primera vez que la red terrorista liderada por Osama Bin Laden amenaza directamente a China o intereses del gigante asiático.
Cientos de miles de chinos trabajan en Oriente Medio y el norte de ífrica. Sólo en Argelia viven unos 50.000 chinos. China tiene importantes intereses petrolíferos en el país norteafricano.
El diario estatal China Daily publicó en portada este miércoles la advertencia de la embajada en Argelia e informó que los responsables diplomáticos chinos en Túnez están estudiando qué hacer ante las amenazas de Al Qaida.
Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores en Pekín advirtió a la AFP que la alerta fue lanzada por la embajada en Argelia y que el gobierno aún no realizó ningún llamamiento de este tipo.
Sin embargo, poco después de publicarse el informe del BAQMI, el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Qin Gang, aseguró el martes que el gobierno chino tomaría todas las medidas necesarias para proteger a sus trabajadores en el extranjero.
«Estaremos alerta a los acontecimientos y trabajaremos con otros países para tomar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las instituciones y trabajadores chinos en el extranjero», agregó el portavoz de la cancillería china.
Qin pidió a los países musulmanes que entiendan la naturaleza del acto ocurrido el lunes, la muerte de dos presuntos asaltantes uigures por disparos de la policía, que calificó de «sabotaje a la unidad étnica» de China.
La policía china seguía patrullando este miércoles las calles de Urumqi y las barricadas fueron retiradas de las calles, aunque aún hay zonas con tráfico restringido.
Algunos comercios abrieron sus puertas por primera vez en los últimos 10 días, incluida una tienda de telefonía en una zona han donde se produjo el tiroteo del lunes.
«Los uigures y los han en siempre nos hemos llevado bien en Urumqi. Creo que seremos capaces de volver a hacerlo muy pronto», aseguró Liao, una joven han de 24 años.
Un comerciante uigur, que no quiso revelar su nombre, reconoció a la AFP que la calma está volviendo a la ciudad «gracias a las medidas de seguridad».
En medio de este panorama, el estreno de la sexta película de la saga de Harry Potter («Harry Potter y el misterio del príncipe»), un personaje que también es muy popular en China, fue aplazado hasta el miércoles a mediodía.