A la vista posibilidades del pluriempleo en Cuba


FOTO LA HORA: ADALBERTO ROQUE / AFP 

Agricultores independientes cubanos cosechan tomates en el pueblo de Managua, que se encuentra en las afueras de La Habana donde promueven la producción alimentaria.» title=»FOTO LA HORA: ADALBERTO ROQUE / AFP 

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<p>La reciente autorización del pluriempleo en Cuba fue calificada como «positiva» por la Prensa y analistas, si su aplicación es efectiva y como un paso en las reformas y cambios estructurales que requiere de urgencia la economí­a de la isla.</p>
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«No quisiera precipitarme en elogios hasta que no vea su aplicación», dijo un comentarista del diario estatal Juventud Rebelde. «Tampoco creo sea lo único que pide a gritos el panorama laboral de este paí­s», agregó.

Un decreto del presidente Raúl Castro, puesto rápidamente en vigor esta semana, autoriza el pluriempleo y la contratación remunerada de estudiantes universitarios, dos actividades hasta ahora prohibidas.

Según su enunciado, se busca «estimular las fuerzas productivas, posibilitar la elevación de ingresos», pero también «atenuar los efectos del envejecimiento poblacional», añadió una Nota Oficial publicada en la prensa.

«Se trata de una medida en el camino bueno», dijo el politólogo socialista Aurelio Alonso, pero «el efecto depende ahora de que no se empobrezca o deforme su aplicación por vacilaciones».

Para Alonso, «esta reforma abre un camino para la formalización», pues «el enfrentamiento de la economí­a informal no puede ser confundido con el enfrentamiento al delito: gran parte de ella está dada por actividades que debieran ser formalizadas y no perseguidas o castigadas».

Hiram Marquetti, economista y académico, expresó que la medida «no constituye una reforma de gran alcance» aunque puede tener un impacto «positivo», pues «da posibilidad de legalizar un grupo de actividades que deben realizarse de forma informal».

En la actualidad, numerosos profesionales y obreros realizan, fuera de su empleo, trabajos «por la izquierda» (ilegales), generalmente servicios (electricistas, mecánicos, plomeros), para obtener ingresos adicionales.

El economista disidente Oscar Espinosa Chepe dijo a la AFP que la medida es «una cosa buena (…) una flexibilización de la utilización de la fuerza de trabajo», pero «los efectos que va a producir son extremadamente limitados, producto de que el salario ha perdido su valor de estí­mulo al trabajo».

Aunque los cubanos gozan de varios subsidios y servicios gratuitos, el salario medio cerró 2008 en 415 pesos (17 dólares), insuficiente para sus necesidades y un grave problema reconocido por el gobierno, que para devolver el valor a esos ingresos admite la necesidad de cambios estructurales.

Para varios académicos y economistas, el modelo económico cubano está agotado y la disyuntiva está entre «un capitalismo con rostro humano» o un «socialismo reformado».

La situación es más urgente debido al impacto de la crisis internacional, que hizo bajar la meta oficial de crecimiento de 6% a 2,5% y algunos señalan que podrí­a ser menor, incluso negativa, tras 16 años de signo positivo.

«La economí­a cubana -cargada de malformaciones- está urgida de cirugí­a», sostiene Alonso en un reciente artí­culo, pero aclara: «cirugí­a socialista», que la lleve a una «armazón eficiente».

Con él coincide el economista Omar Everleny Pérez, quien se pronunció en un artí­culo por la «descentralización» en la cual «el Estado debe pasar de un rol de administrador general a uno de regulador general».

«Es necesario incluir, en una estrategia de este tipo, el diseño de formas de propiedad no estatal, no solo en la agricultura sino también en el sector manufacturero y de servicios», añadió.

Aunque el presidente Raúl Castro anunció cambios estructurales en 2007, éstos deben esperar por la aprobación por el VI Congreso del Partido Comunista, cuya fecha no se ha fijado aún.

«Lo peor que podrí­a suceder serí­a que las autoridades mantuvieran su actitud inmovilista», dijo el disidente Espinosa.

Un decreto del presidente Raúl Castro, puesto rápidamente en vigor esta semana, autoriza el pluriempleo y la contratación remunerada de estudiantes universitarios, dos actividades hasta ahora prohibidas.