SANTORAL


Marí­a Goretti (Italia, 1890)

Vivió en el seno de una familia humilde y perdió a su padre a los diez años por causa del paludismo. A los once años hizo su primera comunión haciéndose, desde entonces, el firme propósito de morir antes que cometer un pecado.


En la misma finca donde viví­a Marí­a trabajaba Alejandro Serenelli, quien se enamoró de ella. Un dí­a este trabajador fue en busca de Marí­a y la invitó a ir a una recámara de la casa, Marí­a se negaba advirtiéndole a Serenelli que lo que pretendí­a era pecado y que no accederí­a a sus pretensiones por lo que éste la atacó con un cuchillo clavándoselo catorce veces.

Antes de morir, un dí­a después del ataque, Marí­a alcanzó a recibir la comunión y la unción de los enfermos e hizo público su perdón a Serenelli.