El PRI resurge de las cenizas


En Uruapán, Michoacán, una mujer deja el apartado para poder votar, durante los comicios celebrados ayer en México. Unos 77 millones de mexicanos estaban convocados para elegir a 500 diputados, seis gobernadores y otros 568 puestos públicos regionales. FOTO LA HORA: AFP LUIS ACOSTA

El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) resurgió de las cenizas en las elecciones legislativas de México con un amplio triunfo ante el gobernante Partido Acción Nacional (PAN, derecha), que sufrió un voto castigo a mitad de mandato del presidente Felipe Calderón.


Las elecciones de ayer de México tuvo también un fuerte movimiento que rechazaba el ejercicio y a los candidatos, e invitaban al voto nulo o en blanco. En la gráfica, un mensaje alusivo a esta campaña. FOTO LA HORA: AFP RONALDO SCHEMIDT

El triunfo del PRI con el 35,62% de los votos frente al 27,19% del conservador PAN, con el 66,68% de los votos escrutado en las primeras horas de hoy, lo puso de nuevo en la carrera por la presidencia para 2012, después de haber gobernado el paí­s por 71 años y perdido el poder en 2000.

«Reconocemos y felicitamos a esa primera minorí­a (mayorí­a relativa) del PRI en la nueva Cámara de Diputados», dijo anoche Germán Martí­nez, presidente del PAN al reconocer la derrota de su partido.

De su lado, la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, sostuvo que su partido se ubica ahora «como la primera fuerza polí­tica en la Cámara de Diputados».

Este 5 de julio se celebró la jornada electoral para elegir a 500 diputados federales, así­ como a seis gobernadores y 568 alcaldes.

Los prií­stas volverán a controlar las cámara de Diputados, un sitio que perdieron en 2006 cuando sólo consiguieron ocupar 104 de las 500 bancas, mientras que el PAN obtuvo 206 lugares en la misma elección en la que el presidente Calderón llegó al poder.

En esta elección «estamos en posibilidades de (…) alcanzar a ser no sólo la primera fuerza, sino alcanzar mayorí­a absoluta en la Cámara de Diputados», advirtió Paredes.

El gobierno mexicano sometió ayer al juicio del electorado su polí­tica de combate al narcotráfico, marcada por el despliegue de miles de militares, que se convirtió en su principal argumento para remontar terreno antes de los comicios legislativos.

Tras confirmarse la derrota electoral, el presidente Felipe Calderón llamó a preservar el papel del Estado en el combate contra la delincuencia organizada, el eje central de su administración.

«El papel del estado en defensa de la seguridad y de combate a la delincuencia organizada se debe preservar con firmeza», dijo Calderón por la noche en un mensaje dirigido a la nación.

Las elecciones transcurrieron sin incidentes mayores, confirmó Dante Caputo, jefe de la delegación de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) que tuvo presencia en los 32 estados del paí­s.

La participación fue sólo del 43,7% de los electores, de los cuales el 5,97% correspondió a ciudadanos que decidieron anular su voto, luego de una fuerte campaña de organizaciones para negar el sufragio a los partidos como una forma de castigo por el descrédito de los polí­ticos ante la población.

El gobierno tendrá que «atender el llamando de quienes decidieron no votar», reconoció el presidente Calderón, quien consideró la necesidad de mejorar el sistema electoral.

PRI Ventaja de 8 puntos


El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) consolidaba hoy en México su ventaja de más de ocho puntos sobre el gobernante Partido Acción Nacional (PAN, derecha) cuando se habí­an computado 97% de los votos de las elecciones legislativas, según datos oficiales.

Al cumplirse 97,19% del escrutinio, el PRI encabezaba con 36,61%, seguido del PAN (27,90%) y del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (12,23%), señaló el programa de resultados electorales preliminares del Instituto Federal Electoral (IFE), máxima autoridad en la materia.

Seguí­an partidos minoritarios como el Verde (6,54%), el del Trabajo (3,58%), Convergencia (2,38%), Nueva Alianza (3,42%) y Social Demócrata (1,03%).

Los votos nulos representaban 5,41% y el resto era para candidatos no registrados o en alianza.

En los seis estados donde se realizaron elecciones locales, el PRI refrendó sus triunfos en Nuevo León (norte), Campeche (este) y Colima (oeste), donde ya gobernaba, y le arrebató San Luis Potosí­ (norte) y Querétaro (centro) al PAN, mientras que en Sonora ambos partidos libraban una cerrada disputa.

La participación ciudadana era de 44,71% de los 77,4 millones de mexicanos habilitados para votar.