En el camino de la reconciliación


Barack Obama (I), presidente de Estados Unidos, escucha a su homólogo ruso Dimitri Medvedev, durante la reunión en el Kremlin, en Moscú. Ambos mandatarios enfrentarán tensos temas, como la situación de los derechos humanos, el desarme nuclear y la situación en Afganistán. FOTO LA HORA: AFP SAUL LOEB

Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Dimitri Medvedev, anunciarán hoy en Moscú una serie de avances sobre la limitación de sus arsenales nucleares y un acuerdo sobre Afganistán, emprendiendo así­ el camino de la reconciliación tras la era Bush-Putin.


Unas muñecas, artesaní­as tradicionales rusas, han sido decoradas con el tema de la reunión entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia. FOTO LA HORA: AFP ALEXEY SAZONOV

«Esperamos cerrar una serie de páginas difí­ciles en la historia de las relaciones ruso-estadounidense y abrir nuevas», declaró Medvedev al recibir en el Kremlin a su homólogo estadounidense, con el que estará reunido toda la tarde.

El presidente Obama llegó hoy a la capital rusa, acompañado de su esposa Michelle, y de sus dos hijas, Sasha y Malia. A continuación, se trasladó al centro de la capital para participar en una breve ceremonia frente a la tumba del soldado desconocido, a los pies del Kremlin antes de iniciar su encuentro con Medvedev.

Esta noche cenarán en la residencia del presidente ruso en Gorki, en la región de Moscú, junto a sus esposas, Svetlana Medvedeva y Michelle Obama.

Ambos mandatarios darán una conferencia de prensa tras su primera reunión.

Se espera que anuncien progresos en las negociaciones, iniciadas hace meses, sobre un tratado que remplace al histórico Tratado Estratégico de Reducción de Armas, (START), firmado en 1991, sobre la limitación de los arsenales nucleares de ambas potencias, y que expira en diciembre. También se espera un acuerdo que permita el tránsito de provisiones militar hacia Afganistán por el suelo ruso.

Ambos mandatarios han utilizado el eslogan de pulsar el botón de reinicio para reactivar unas relaciones deterioradas durante la presidencia de George W. Bush por una serie de disputas que culminaron con la guerra de agosto de 2008 entre Rusia y Georgia.

Sin embargo, la visita de Obama, que incluye encuentros con figuras de la oposición y un discurso en una universidad, tendrá también puntos de fricción.

«Un reinicio completo y una asociación está bloqueada por varios desacuerdos en las principales cuestiones», dijo el diario Kommersant.

La agencia local Interfax señaló hoy que ambas partes acordaron un texto final en el marco de un documento para remplazar el START, que será firmado por ambos presidentes.

«El texto del documento ha sido acordado», indicó una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, citado por Interfax, que apenas un dí­a antes, aseguraba que los negociadores no habí­an acordado las bases del nuevo tratado.

Representantes de ambas partes han insistido en que todaví­a queda camino por recorrer antes de llegar a un nuevo tratado y que la declaración servirá de guí­a para completar su trabajo antes de finales de año, y, posiblemente, establecer objetivos cifrados para la reducción de armas.

«Seguramente no habrá un acuerdo sobre el tratado final (…) pero creo que habrá un anuncio que indique algo de progreso sobre el alcance de los objetivos», indicó ayer el especialista de control de armas de la Casa Blanca, Gary Samore.

Estados Unidos también espera un acuerdo para el transporte de material militar por el territorio ruso rumbo a Afganistán, donde el pasado jueves, unos 4 mil militares estadounidenses lanzaron una vasta operación bautizada «Janjar» para luchar contra la insurgencia afgana en la provincia de Helmand (sur), bastión talibán y principal zona productora de opio del paí­s.

Ese acuerdo deberí­a permitirle transportar material militar atravesando el espacio aéreo ruso.

Obama demostró que no temí­a las discusiones directas cuando consideró, en una entrevista previa a su visita, que el predecesor de Medvedev y hombre fuerte en Rusia, el primer ministro Vladimir Putin, todaví­a tení­a «un pie» en el pasado.

Este comentario ha sido interpretado por la prensa rusa como una señal por parte de Obama de reforzar al joven Medvedev frente a Putin, con quien el mandatario estadounidense desayunará mañana.

Obama acordó una entrevista al diario Novaya Gazeta, publicación crí­tica con el Kremlin y en el que trabajaba la periodista asesinada Anna Politkovskaya.

En esa entrevista calificó de «extraña» la decisión de iniciar un segundo jucio contra el ex presidente de la petrolera Yukos, Mijail Jodorkovski.

La Casa Blanca indicó que mañana Obama hará un esperado discurso mañana sobre las relaciones en Estados Unidos y Rusia sobre «la manera en que las grandes potencias deberí­an enfrentarse al nuevo siglo».

NEGOCIACIONES Desarme nuclear


Las negociaciones ruso-estadounidenses sobre el desarme nuclear buscan reemplazar el tratado START I, concluido al final de la Guerra Frí­a, que expira el 5 de diciembre de 2009, mediante la reducción de los arsenales de armas estratégicas.

– El tratado START I (Strategic Arms Reduction Talks o Tratado sobre la Reducción de Armas Estratégicas) fue firmado el 31 de julio de 1991 en Moscú por el presidente de la entonces Unión Soviética Mijail Gorbachov y su par estadounidense George Bush (padre). Sustituí­a al acuerdo SALT (Strategic Arms Limitation Talks) firmado en 1972 y 1979 por Estados Unidos y la ex URSS, que preveí­a limitar el desarrollo de armamento.

El START I, el esfuerzo de desarme nuclear más ambicioso entre las dos superpotencias, permitió una reducción de los arsenales estratégicos de ambos paí­ses de 10 mil a menos de 6 mil ojivas nucleares y limitó a 1.600 la cantidad de misiles intercontinentales a bordo de submarinos y bombarderos.

– En 2002, Washington y Moscú firmaron el Tratado de Reducción de Arsenales Nucleares Estratégicos (SORT, o Tratado de Moscú) que prevé un máximo de 1.700 a 2.200 de cabezas nucleares desplegadas y operativas para cada una de las potencias antes de 2012.

– El 3 de enero de 1993, el presidente Bush y su homólogo ruso Boris Yelstin – la URSS desapareció en diciembre de 1991 – firmaron el tratado START II, que debí­a de entrar en vigor en 2003, plazo que fue prolongado hasta el 31 de diciembre de 2007.

– LAS NEGOCIACIONES EN CURSO:

– El 1 de abril de 2009, los presidentes ruso Dimitri Medvedev y estadounidense Barack Obama acordaron reducir sus arsenales por debajo del tratado SORT.

– Sin embargo, el ejército ruso considera que no puede reducirlo a menos de 1.500 ojivas para garantizar la seguridad del paí­s.

– Estados Unidos cuenta con 2.200 ojivas estratégicas desplegadas y una cifra igual en reserva, según la Asociación estadounidense de Control de Armas.

– Rusia tendrí­a entre 2 mil y 3 mil cabezas operativas y 8 mil en reserva o camino a su desmantelamiento por la antigí¼edad de sus materiales, según estimaciones disponibles.

– PUNTOS DE FRICCION:

– El escudo antimisiles estadounidense en Polonia y República Checa. Los rusos quieren que el proyecto sea abandonado o que Moscú sea asociado al mismo.

– Rusia exige que se tengan en cuenta las cabezas nucleares almacenadas y no sólo las desplegadas. Estados Unidos es superior en ese sentido.

– Rusia pide una mayor reducción del número de vectores, aspecto en el cual los estadounidenses también llevan la ventaja pues tienen equipos más modernos.

– Rusia quiere igualmente limitar la cantidad de misiles intercontinentales estadounidenses equipados con cargas convencionales, pues temer ser blanco de ellos.