Los laboratorios con capacidad para producir las vacunas del virus aparecido hace más de dos meses están concentrados en Europa, lo que tiene «implicaciones obvias para el mundo en desarrollo», dijo Jon Kim Andrus, experto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
«Los productores de la vacuna ya han comprometido el 90% con los países de altos ingresos, donde viven unos 893 millones de personas, y el 10% con países como China y Rusia, que tienen cierta capacidad para elaborar alguna parte de las vacunas», dijo Andrus, en una de las reuniones de Cancún a puertas cerradas, comentó un asistente a esa mesa de trabajo.
«Los países en desarrollo no tendrían vacunas si ahora comenzara la comercialización de las vacunas», advirtió Andrus.
La estrategia para enfrentar ese inquietante escenario tiene dos vías: una es que la OMS y la OPS negocien con los productores reservas de vacunas para los países pobres, a través de donaciones o ventas a precios bajos, y la segunda es que los países ricos donen parte de sus futuros inmunizantes.
Margaret Chan, directora general de la OMS, dijo en Cancún que ha conseguido comprometer «con dos compañías, 250 millones de dosis» que serán enviadas a los países en desarrollo, aunque reconoció que esa cantidad «obviamente no es suficiente».
Durante las reuniones privadas en Cancún, Chan hizo enérgicos llamados a los países ricos para que no acaparen las futuras producciones de la vacuna, dijeron la ministra de Salud de España, Trinidad Jiménez, y la viciministra de Salud de Venezuela, Nancy Pérez, ambos países sin capacidad para producir el inmunizante.
La vacuna, dijo Jiménez, debe «llegar a todos los países, no sólo a aquellos que tienen poder adquisitivo sino también a los que no tienen recursos para acceder a ellas, no sólo por un imperativo ético sino tambien porque en un mundo globalizado es la única manera de responder de manera sólida a una pandemia».
El gobierno de España aboga porque la OMS, junto con la Unión Europea, «hagan una reservación de compra; no se puede permitir que se haga una reserva masiva por parte de unos cuantos países», añadió la ministra, cuyo país estará en posibilidades de poner una planta de producción en 2012.
«Los países del sur no pueden ser discriminados de la distribución de la vacuna, que debe hacerse en el marco de la equidad y la justicia», indicó a su vez Pérez.
Chan dijo que, «en efecto, un alto porcentaje de la producción ya está comprometida», advirtió Pérez, quien consideró que la directora de la OMS será una «justa representante» en esa lucha.
En similar sintonía, el ministro de Salud de México, José íngel Córdova, reclamó hoy «solidaridad para que no sea el dinero el factor que lleve a los productores a tomar decisiones para la distribución de la vacuna».
México ha sido el epicentro de la pandemia y es el segundo país más afectado por el virus con más de 10 mil enfermos y 119 muertos, detrás de Estados Unidos, que suma 23.902 casos, de los cuales 170 mortales, según la OMS.
La reunión de alto nivel sobre la influenza A (H1N1), que se clausura hoy, contó con la participación de expertos de todo el mundo, aunque no acudió el representante de ningun laboratorio con capacidad para producir la vacuna contra el virus.