General Motors anunció este miércoles que sus ventas en Estados Unidos cayeron 33,6% en junio en relación al mismo mes de 2008.
Estas cifras ocultan evoluciones opuestas, ya que las ventas minoristas aumentaron 10% respecto del mes precedente, según el fabricante. En contraste, las ventas a las empresas de alquiler y otras operadoras de grandes flotas cayeron 49%.
La cifra total de ventas es más negativa de lo que preveían los analistas del gabinete Edmunds (-28,9%) y de lo que dio a entender el presidente Fritz Henderson, al referirse a una caída de entre 20 y 30% durante su declaración ante un tribunal de quiebras en Nueva York.
Chrysler, por su lado, anunció una caída de sus ventas en Estados Unidos de 42% anual en junio, debido principalmente a la falta de ventas a empresas de alquiler y a otros operadores de flotas.
En sus primeras semanas de operaciones tras la compra por un consorcio gerenciado por la italiana Fiat, Chrysler vendió 68,297 unidades.
El retroceso de las ventas a clientes individuales fue sin embargo menor, un 16%, y el constructor se felicitó por haber aumentado su participación en el mercado en un punto (a 9%).
La justicia estadounidense aprobó el 10 de junio la cesión de Chrysler a un consorcio manejado por Fiat, poco más de un mes después de declararse en bancarrota.
El constructor indicó que planea mantener el nivel de ventas con una política de fuerte promoción y en particular con préstamos a cinco años y a tasa cero para la compra de algunos modelos.
Con unas existencias de 195.272 coches, un 56% más que hace un año y que representan 71 días de venta, el constructor reanudó la fabricación en ocho plantas en los últimos días.
Ford anunció que sus ventas en Estados Unidos cayeron 11% en junio respecto al mismo mes de 2008, con 148.153 unidades, es decir un mejor resultado del que preveían los analistas.
El grupo, que fabrica las marcas Ford, Lincoln y Mercury, vendió 148.153 vehículos, pero si se incluye a la filial sueca Volvo, prometida en venta, las colocaciones totalizaron 155.195 unidades.
Los analistas del sitio especializado Edmunds.com preveían una caída de las ventas de 15.6%.
El grupo, el único de los tres constructores estadounidenses que no se puso bajo la protección de la ley de quiebras, no repitió, sin embargo, su performance de mayo, cuando sus ventas registraron un ligero aumento respecto del mes precedente.
«Hacemos progresos constantes», comentó el vicepresidente del grupo encargado de marketing, Jim Farley. «Mantenemos los pies en la tierra, a pesar del difícil estado del sector y de la economía».
«Dado el control de las existencias y la demanda superior a la prevista», sobre todo de vehículos híbridos, Ford anunció un nuevo incremento de su objetivo de producción para la región de América del Norte: prevé producir 485.000 vehículos en el tercer trimestre (25.000 unidades más de las previstas un mes atrás).
Toyota Motor informó finalmente sobre una reducción de sus ventas de 35% en Estados Unidos en junio términos anuales, cerrando así un doloroso primer semestre de 2009 en el que las ventas cayeron 38%, a 770.449 vehículos.
El constructor japonés dijo que de todas formas se trata de una mejoría en el segundo trimestre, con ventas 11,2% superiores a las del primero, para un total de 410.777 unidades.
La división Toyota informó de la venta de 131,654 unidades, 36% menos que en junio de 2008, en tanto que la Lexus -automóviles de lujo- sufrió una caída de 20%, a 16,874 vehículos.
La ventas totales de junio fueron de 114,780 automóviles.