Violentos combates oponían el jueves por segundo día consecutivo a tropas somalíes gubernamentales, apoyadas por Etiopía, y a fuerzas de los tribunales islámicos cerca de Baidoa (suroeste de Somalia), según habitantes y combatientes.
El comisario europeo de Desarrollo, Louis Michel, que acaba de regresar de Somalia, donde se reunió con islamistas y con el gobierno, aseguró no obstante el miércoles de noche que los combatientes se pusieron de acuerdo sobre «un cese de hostilidades» y sobre la reanudación del «proceso de diálogo sin condiciones» previas.
«Llevé a toda mi familia a Baidoa por su seguridad, porque podemos escuchar los violentos disparos de la artillería en la zona. Nadie durmió durante la noche debido a los combates encarnizados», contó a la AFP Adan Mursal, que vive en Deynunay, ciudad situada a 25 km al sur de Baidoa, donde tiene su sede una importante base gubernamental.
«Las fuerzas gubernamentales siguen controlando Deynunay, pero los violentos combates duraron toda la noche», insistió.
En el segundo frente, en Idale (60 km al sur de Baidoa) las fuerzas gubernamentales «nos atacaron esta mañana (jueves) y las hicimos retroceder», afirmó un responsable islamista, el jeque Mohamud Ibrahim Sulley. «Matamos a 70 soldados cerca de Idale (…) y habíamos herido a 40 ayer», añadió.
«Los disparos de mortero continuaron durante la noche (…) Nada se detuvo» en ninguno de los dos frentes, confirmó el ministro de Información, Ali Jama.
Los dos campos señalan que infligieron pérdidas muy elevadas al enemigo.
«Hemos hecho retroceder a los terroristas y matamos a centenares. No podemos contarlos, pero esta vez sufrieron de verdad», afirmó el viceministro de Defensa, Salad Ali Jelle.
«Matamos a muchos y ganamos la guerra. Vamos a continuar luchando contra los enemigos de Alá», afirmó por su lado un alto oficial de las fuerzas islamistas, Mohamed Ibrahim Bilal.
El jefe de los islamistas, el jeque Hassan Dahir Aweys, que había calificado el miércoles los combates de «pequeño incidente», llamó nuevamente a librar una guerra contra Etiopía.
«Todos los somalíes deben comprometerse en la guerra contra Etiopía», dijo Aweys a la radio de Mogadiscio HornAfrica.
Estos problemas en un país sumido en el caos desde el inicio de la guerra civil en 1991 provocaron un nuevo éxodo de población hacia Etiopía, indicó el jueves en Addis Abeba el presidente de la Comunidad somalí en Etiopía, Mahamud Issa.
Unos «150 nuevos refugiados llegan a Addis Abeba cada día» desde hace semanas, afirmó.