Hace algunos años tomé la decisión de no involucrarme y mantenerme totalmente al margen de situaciones trágicas que sucedían y suceden en el diario vivir, pues al enterarme, anidaba en mi interior sentimientos o sensaciones de desesperanza después convertidos en depresiones pasajeras, pero al fin depresiones. Suspendí por un tiempo la lectura del periódico y cambiaba de canal los telenoticieros.
Me encerré, y traté de producirme una especie de autoamnesia, que me permitiera olvidar la realidad imperante; sucesos relacionados con robos, muerte, desempleo, catástrofes naturales, cambios climáticos y medio ambiente, etc.; sin embargo, recapacité y desistí. Es obvio que no podemos estar alejados y permanecer impasibles ante el diario vivir por más oscuro que parezca, amén a que debemos de mantenernos lo más informados posibles.
De ese tiempo para acá me di cuenta de la importancia que tiene en nuestras vidas la salud y el bienestar mental. No es común, o mejor dicho no es bien visto en nuestra sociedad -porque así es nuestra cultura de país- que la gente acuda con un especialista para mejorar su psique, y las personas que lo hacen, lo hacen a escondidas por temor o por vergí¼enza.
Estoy convencido de la importancia de la salud mental, y el cambio radical que se genera en la vida del ser humano a partir de simples cambios de pensamientos, que se convierten después en cambios de actitudes, y éstas, a su vez, atraen y generan sucesos positivos.
He leído algunos libros, y de alguna forma he investigado sobre temas comunes utilizados en la psicología, y me llamó la atención tópicos como «La Psicología Positiva», o «La Asertividad».
La psicología positiva es una rama de la psicología de reciente aparición fundada por Martín Seligman, caracterizada fundamentalmente porque trata de comprender, entre otros aspectos, los procesos que subyacen a las emociones positivas y las cualidades de cada ser humano; trata de alcanzar una mayor calidad de vida para las personas, a partir de enseñar pensamientos y actitudes optimistas erga omnes; es decir ante cualquier situación de la vida, por más difícil y dolorosa que parezca.
Quise cambiar los tópicos de los cuales usualmente escribo, y de alguna manera trasladar un mensaje positivo tomando en cuenta la realidad en que vivimos. Tirarnos al abandono y esperar de brazos cruzados a que suceda el milagro que nos resuelva la vida es la peor decisión que podemos tomar; en todo caso pensemos diferente o al menos intentémoslo. En la psicología positiva la realidad siempre será la misma, es cuestión de verla con «otros anteojos».