La Policía civil chilena removió este miércoles a cuatro jefes en medio de una investigación de una red de prostitución infantil en Valparaíso en la que participaban policías en actividad, un caso revelado por un programa de televisión.
La decisión fue adoptada por el director general de la Policía de Investigaciones (civil), Arturo Herrera, que desvinculó a cuatro oficiales generales, entre ellos el prefecto Héctor Soto, jefe de la Inspectoría General y quien sonaba como uno de los candidatos a reemplazarlo en la máxima jefatura.
Pasaron también a retiro el prefecto inspector Julio Ibáñez, jefe de la V Región Policial de Valparaíso, y los oficiales superiores Víctor Avellaira Torres y Paulo Portorelli.
El director de la Policía Civil descartó la participación de los jefes policiales en la red de prostitución que operó en el vecino puerto de Valparaíso, aunque los jefes policiales estaban a cargo de un investigación interna que se cerró sin sanción.
«Eso lo cierro determinantemente: no hay absolutamente ninguna participación» de los policías, dijo Herrera la tarde del miércoles, tras prestar declaración ante la Cámara de Diputados, que investiga la denuncia que data de 2007.
Ese año, una de las víctimas denunció el caso, pero la investigación se archivó sin resultados. Hace una semana, un programa de televisión retomó la investigación, estallando un escándalo en Chile.
El programa de Canal 13 mostró imágenes de policías asistiendo reiteradamente a un burdel donde se prostituían niñas menores de edad en el puerto de Valparaíso (120 km al oeste de Santiago).
Una posterior investigación interna de la Policía civil suspendió a cinco policías supuestamente implicados en la red.