El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad fue acusado nuevamente de estar vinculado con el asesinato de un opositor kurdo en Viena ocurrido en 1989, reveló este jueves un parlamentario austríaco, que publicó un testimonio inédito del caso.
Irán siempre negó toda implicación en este asesinato.
Según Peter Pilz, vocero del partido Verde austríaco (oposición) para los temas de seguridad, un mercader de armas alemán afirmó haber entregado en Viena a Mahmud Ahmadinejad las armas utilizadas en el asesinato de Abdel Rahman Ghassemlu, secretario general del Partido Democrático del Kurdistán de Irán (PDKI), un movimiento de oposición prohibido por Teherán, y a dos de sus colaboradores.
Los tres fueron asesinados el 13 de julio de 1989 por un comando cuyos miembros pudieron darse a la fuga.
El testigo, que declaró el 6 de abril de 2006 ante las autoridades antimafia italianas cuando cumplía una condena en una prisión de Trieste, indicó haber estado en contacto regular con los servicios secretos iraníes en 1989 por temas inherentes a su actividad de traficante de armas.
El mercader alemán afirmó que poco antes de los asesinatos entregó media docena de armas en la embajada de Irán en Viena en un encuentro en el que participó Mahmud Ahmadinejad, según consta en la declaración presentada por Pilz en una conferencia de prensa.
La audición se había desarrollado con la presencia de policías austríacos y la declaración fue transmitida a las autoridades de Viena, indicó el diputado.
El Tribunal de Viena confirmó a la AFP tener en su posesión este documento pero añadió, a través de una vocera, Michaela Schnell, que «no fue considerado suficiente para motivar una sospecha criminal».
En julio de 2005, Pilz ya había presentado el testimonio de un periodista iraní que aseguraba haber recogido en Francia las confidencias detalladas de un presunto miembro del comando, el general de los Guardianes de la Revolución Islámica, Naser Taghipoor, fallecido en 2002, en las que acusaba a Ahmadinejad.
Viena, que tiene privilegiados vínculos comerciales con Irán, jamás quiso confirmar o negar la eventual presencia de Ahmadinejad en Austria en la época de los hechos.