Según el programa de refugiados de la Pastoral de Movilidad Humana, familias de pilotos de transporte público han buscado refugio en otros países, como consecuencia de la persecución y violencia de la cual han sido víctimas en los últimos años.
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íngela Cóbar, coordinadora del citado programa, manifestó que, pese a no tener información que detalle a ciencia cierta la situación de este grupo de personas que ha estado amenazado, de manera directa, por la criminalidad que vive el país, para salvar su vida no sólo han abandonado sus hogares, sino que han migrado de manera irregular hacia México y otros países centroamericanos.
De acuerdo con Cóbar, desde septiembre del año pasado ha recibido consultas de personas de escasos recursos -tres diarias en promedio-, quienes se han identificado como parientes de pilotos de autobuses y han buscado información sobre los requerimientos que se deben cumplir para optar a ser un refugiado en el extranjero.
SIN DATOS
A criterio de la entrevistada, una de las razones para no tener datos concretos de estos casos, es que las personas deben haber cruzado la frontera del país donde desean obtener el estatus de refugiado, por lo que se hace difícil que las autoridades migratorias guatemaltecas u otras instancias conozcan los detalles.
«Tenemos el conocimiento, lamentablemente no hay una estadística definida, pero sabemos que grupos de personas con familiares que se desempeñan como pilotos urbanos y extraurbanos, ante la criminalidad contra ellos, y el temor que tienen sobre su vida, han abandonado el país», aseguró.
Cóbar dijo que debido a que estas personas no tienen los recursos que les permitan emigrar a países más lejanos, optan por quedarse en países vecinos, para evitar ser víctimas de atentados en su contra, extorsiones y acoso.
ATAQUE A PILOTOS
Al menos 70 pilotos y más de 20 ayudantes han sido asesinados en lo que va del año, según un monitoreo del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM).
Las unidades urbanas cubren 122 rutas, de las cuales se ha identificado que la zona 5 y la ruta 40R y 40 Elim han sido las más «críticas», por los ataques que se recrudecieron desde el año pasado contra el gremio.
Se sabe que se les extorsiona exigiéndoles una cuota diaria de entre Q20 y Q50 para cada unidad.
Los buses extraurbanos también han sido extorsionados.
A la fecha no se ha resuelto ninguna de las muertes violentas de pilotos de transporte público, cuyos casos están siendo investigados por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).