Naciones cruzadas


Esta serí­a a mí­ entender la mejor de las interpretaciones del modelo económico-polí­tico que propone el profesor Jeffrey Sachs de la Universidad de Columbia y que ilustra magistralmente el periodista español Pablo Pardo.

Lic. Carlos Escobedo

De Pardo me quedo con dos frases puntuales, la primera, cuando se refiere al trabajo periodí­stico del corresponsal, que además es analista: «Polí­tica y economí­a, mucha economí­a. El trabajo del corresponsal, y quien cuente lo contrario miente, consiste en primer lugar en seguir la actualidad del paí­s en el que estás, y para ello tienes que seguir lo que los medios de comunicación de allí­ cuentan. Esto es particularmente claro en un paí­s como Estados Unidos, que marca la agenda informativa mundial y donde existen unos medios que lo que publican es noticia en todo el mundo» y la segunda más bien vinculada al contenido del presente artí­culo: «Cuando un paí­s es rico en recursos naturales, puede caer bajo tres maldiciones: ser pobre, tener una enorme desigualdad de ingresos (algo asociado a la pobreza) y no ser democrático.» Premisa debatible y que no comparto del todo dado que existen naciones que además de ricas son democráticas y progresistas.

En estos dí­as estamos presenciando con ojos ávidos de información y análisis la tensa situación que se presenta en la nación persa, Irán; las demandas por un lado que alegan fraude y la disposición a un recuento parcial de votos por el otro que es el extremo al que está dispuesto a llegar el Consejo de Guardianes (instalado con la Revolución Islámica) parecen encender y recordar nuevamente el hecho de que la juventud iraní­, que representa un 60% del total de la población, desea un cambio en la Dirección polí­tica y económica (el desempleo se sitúa en un 30%).

Habrá que considerar cuando se analice a Irán algunos datos importantes y que el propio periodista Pardo nos recuerda constantemente: Irán gasta el 5.5 veces energí­a per cápita que la media mundial, de allí­ su justificativo por buscar fuentes alternativas, paradójicamente Irán posee el segundo puesto a nivel mundial de petróleo, gas natural y bitúmenes. A pesar de crecer de forma sostenida y espectacularmente en los últimos años en un 6.5% y de tener un superávit en cuenta corriente de un 6%, su déficit público es de un 12% en relación al PIB, a lo mejor justificable por su gasto para investigación cientí­fica y militar.

Los insto a profundizar en el estudio denominado «democracia y recursos naturales» de la Universidad de Columbia que emite importantí­simos aportes al respecto.

Cuando realicemos un análisis sobre la realidad iraní­, tendremos que tener en cuenta no solamente los elementos históricos y étnicos que conforman a la nación persa, sino también los acontecimientos religiosos que marcan al primer Estado Teocrático moderno. Por otro lado, debemos entender y analizar con detenimiento su composición polí­tica e idiosincrasia religiosa para evitar sesgos. Un estudio profundo sobre su posición geopolí­tica y las repercusiones de su entorno: ¿cómo surge el programa nuclear? ¿Quién lo asesora? ¿Cuáles son los potenciales riesgos? Aventurarse a señalar a favor o en contra puede resultar un juego fácil y a veces peligroso.

En la próxima entrega habré de referirme a los elementos a favor y en contra de la nuclearización y tendré inevitablemente que tocar el tema de Corea del Norte que guarda cierta similitud con la situación del Golfo, que por cierto empieza nuevamente a calentarse.