Esta sería a mí entender la mejor de las interpretaciones del modelo económico-político que propone el profesor Jeffrey Sachs de la Universidad de Columbia y que ilustra magistralmente el periodista español Pablo Pardo.
De Pardo me quedo con dos frases puntuales, la primera, cuando se refiere al trabajo periodístico del corresponsal, que además es analista: «Política y economía, mucha economía. El trabajo del corresponsal, y quien cuente lo contrario miente, consiste en primer lugar en seguir la actualidad del país en el que estás, y para ello tienes que seguir lo que los medios de comunicación de allí cuentan. Esto es particularmente claro en un país como Estados Unidos, que marca la agenda informativa mundial y donde existen unos medios que lo que publican es noticia en todo el mundo» y la segunda más bien vinculada al contenido del presente artículo: «Cuando un país es rico en recursos naturales, puede caer bajo tres maldiciones: ser pobre, tener una enorme desigualdad de ingresos (algo asociado a la pobreza) y no ser democrático.» Premisa debatible y que no comparto del todo dado que existen naciones que además de ricas son democráticas y progresistas.
En estos días estamos presenciando con ojos ávidos de información y análisis la tensa situación que se presenta en la nación persa, Irán; las demandas por un lado que alegan fraude y la disposición a un recuento parcial de votos por el otro que es el extremo al que está dispuesto a llegar el Consejo de Guardianes (instalado con la Revolución Islámica) parecen encender y recordar nuevamente el hecho de que la juventud iraní, que representa un 60% del total de la población, desea un cambio en la Dirección política y económica (el desempleo se sitúa en un 30%).
Habrá que considerar cuando se analice a Irán algunos datos importantes y que el propio periodista Pardo nos recuerda constantemente: Irán gasta el 5.5 veces energía per cápita que la media mundial, de allí su justificativo por buscar fuentes alternativas, paradójicamente Irán posee el segundo puesto a nivel mundial de petróleo, gas natural y bitúmenes. A pesar de crecer de forma sostenida y espectacularmente en los últimos años en un 6.5% y de tener un superávit en cuenta corriente de un 6%, su déficit público es de un 12% en relación al PIB, a lo mejor justificable por su gasto para investigación científica y militar.
Los insto a profundizar en el estudio denominado «democracia y recursos naturales» de la Universidad de Columbia que emite importantísimos aportes al respecto.
Cuando realicemos un análisis sobre la realidad iraní, tendremos que tener en cuenta no solamente los elementos históricos y étnicos que conforman a la nación persa, sino también los acontecimientos religiosos que marcan al primer Estado Teocrático moderno. Por otro lado, debemos entender y analizar con detenimiento su composición política e idiosincrasia religiosa para evitar sesgos. Un estudio profundo sobre su posición geopolítica y las repercusiones de su entorno: ¿cómo surge el programa nuclear? ¿Quién lo asesora? ¿Cuáles son los potenciales riesgos? Aventurarse a señalar a favor o en contra puede resultar un juego fácil y a veces peligroso.
En la próxima entrega habré de referirme a los elementos a favor y en contra de la nuclearización y tendré inevitablemente que tocar el tema de Corea del Norte que guarda cierta similitud con la situación del Golfo, que por cierto empieza nuevamente a calentarse.